Algo huele mal en el Puerto de Mar del Plata, la Cámara Federal de Apelaciones de la ciudad balnearia ordenó continuar con la investigación por supuestos delitos ambientales, que recaerían contra funcionarios de la Prefectura Naval, de Organismos provinciales y municipales encargados de controlar que no se produzca contaminación, como el OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) y la Autoridad Provincial del Agua.

A la decisión de la Cámara se le debe sumar el pedido de los jueces Eduardo Jiménez y Alejandro Tazza en avanzar en la investigación sobre el accionar de las empresas productoras de harina de pescado. De esta manera las denuncias que se piden investigar se relacionan con el derrame de hidrocarburos, grasas y metales de los buques amarrados y la contaminación que generaría la industria harinera al derramar residuos sólidos y semisólidos sin tratar al mar.

Así, la Justicia ordena investigar puntualmente la “presunta contaminación“, como lo difunde el diario La Capital de Mar del Plata producida por el hundimiento del Buque “DEPEMAS 81 MP 281“, y con él la responsabilidad penal de los funcionarios públicos que tenían que trabajar para prevenir la contaminación que ocasionó este barco.

Con respecto a la contaminación ambiental de las fabricas productoras de harina de pescado, los jueces se fundan en las pericias que han llegado al juzgado que evidenciarían contaminación. La Cámara explica que las pruebas “evidencian un preocupante estado de incumplimiento e infracciones administrativas de todas las empresas entre las que se destacan infracciones con potencial impacto en la salud y/o en el medio ambiente”.

Luego hay un tercer factor que preocupa a la Justicia y es el olor nauseabundo que existe en algunos sectores del puerto, producido por el vertido de sustancias provenientes de la industria harinera, el Ministerio Público Fiscal expresa en su fallo: “La protección brindada al medioambiente, a través del ruido y/o olores nauseabundos, resulta ser un bien jurídico que queda enmarcado en el ataque a los derechos fundamentales, como el derecho a la salud y a la intimidad personal y familiar de los habitantes”

La causa por presunta contaminación se origina en el año 2002, por una denuncia que se presentó en el Juzgado Federal. Desde este año se han ordenado la realización de numerosas pericias para determinar la veracidad de la denuncia. El Ministerio Público Fiscal fue más allá y consideró que a la contaminación por los barcos hundidos, se debe sumar la emanación de malos olores que producen las fábricas productoras de harina de pescado. El aire en las áreas cercanas a las harineras tienen “aminas alifáticas y dimentilamina, por encima de los niveles de guía de calidad de aire. Incluso, el personal técnico que inspeccionó las fábricas indicó que las empresas cuentan con tecnología obsoleta de tratamiento de residuos, y falta de mantenimiento sobre la existente”, según difundo el medio marplatense.

Los vecinos y turistas se quejan, cada vez con más regularidad del mal estado del puerto, un ícono en la ciudad balnearia que hoy se halla en un manifiesto estado de abandono, sin ningún control de aquellos que deben impedir que se produzca lo que ya existe, contaminación.