La vacuna del virus del Papiloma Humano (VHP), utilizada para la prevención del cáncer de cuello de útero, está asociada con más de 200 muertes en Estados Unidos y en Europa existen al menos 352 muertes por por el mismo motivo, notificadas ante la Agencia Europea de Medicamentos.

En Japón, por su parte, 64 jóvenes demandaron al gobierno y a los dos fabricantes de esta vacuna (GlaxoSmithKline y Sanofi, Pasteur, Merck Sharp & Dohme) por los daños que sufren tras la vacunación, como problemas en el sistema nervioso, reacciones autoinmunes y dolores en todo el cuerpo.

En Argentina, la vacuna del Papiloma forma parte del Calendario Nacional de Vacunación para niñas de 11 años. En Chile, la Corte de Apelaciones de Talca, máximo Tribunal de una de sus regiones, emitió una orden al gobierno para que deje de usar la vacuna del VPH.

En España, se comenzó a vacunar a las primeras niñas en 2008, ahora, 9 años después, los efectos reales de esta vacuna y los riesgos que implica, continúan dejando muchas dudas, y las víctimas siguen buscando justicia.

Actualmente, las dos vacunas comerciales de este virus, Gardasil y Cervarix, se encuentran recomendadas en el calendario de vacunas de todas las Comunidades Autónomas españolas, se empezaron a implantar en niños y en mujeres jóvenes, y los médicos siguen considerando la vacunación sistemática frente al VPH como la intervención más eficaz, pese a que cada vez son más los países e instituciones que ponen en duda su real beneficio.

Recientemente se presentó en España la versión definitiva del documental ‘Papiloma: las mujeres tenemos que decidir’, un trabajo que expone algunos de los interrogantes que plantea la vacuna del papiloma:

¿Por qué se introdujo la vacuna del papiloma en el calendario de vacunaciones? ¿Hay evidencias de su efectividad? ¿Por qué se intenta negar los efectos secundarios que produce?

Por todo esto, un movimiento internacional exige que se reconozcan los efectos secundarios adversos, y que se deje de utilizar a las niñas como ratas de laboratorio y se recurra a otros métodos de prevención menos agresivos.