Un dictamen de la Defensoría del Pueblo se hizo eco del planteo hecho por la Cátedra del Agua de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y propuso que los bares y restaurantes ofrezcan una jarra de agua a sus clientes. La resolución va más allá e insta a los Estados provinciales y municipales a que se sumen a la iniciativa y dispongan del derecho a jarra en reparticiones públicas. Como último paso, se plantea a la Legislatura otorgarle reconocimiento por ley. Los empresarios gastronómicos condicionaron su adhesión a una prueba piloto por 60 días para evaluar su impacto.

El autor de la iniciativa y titular de la cátedra universitaria, Aníbal Faccendini, estaba ayer exultante. “Que una repartición del Estado se pronuncie de esta manera constituye algo inédito en el país y seguramente tendrá un impacto jurídico y social muy importante”, señaló.

“El agua es un derecho humano fundamental. Existe una tendencia mundial para todas las personas a acceder a ella, por eso instamos a que se reconozca tanto en el ámbito público como en el privado”, indicó por su parte la titular de la Defensoría del Pueblo, Analía Colombo, quien también señaló: “Reemplazar la toma de agua embotellada por agua sana y pública es socialmente justo y ambientalmente sustentable, ya que es gratuita y reduce el consumo de envases plásticos”.

La movida contó previamente con el apoyo y acompañamiento del Ministerio de Trabajo santafesino, la Asamblea por los Derechos Sociales (ADS), la UNR y Aguas Santafesinas SA. “También el arzobispo local Eduardo Martín nos apoya y lo va a plantear en el consejo de diálogo interreligioso, al igual que en los 95 colegios que dependen de la diócesis rosarina”, agregó Faccendini.

La Defensoría les propone a los Estados municipales y provinciales que reconozcan el Derecho de Jarra “que garantiza el acceso al agua sana y pública de forma gratuita en bares y restaurantes”, e insta a que se efectivice “cuando un ciudadano se sienta en un bar o restaurante”. Tan es así, que remarca que los responsables del lugar deberán arbitrar los medios para garantizar en su mesa una jarra de agua sana y pública, “sin necesidad de petición”.

Idéntica situación se plantea para los espacios públicos de la provincia “disponiendo jarras de agua, bebederos, expendedores” en edificios de los organismos de gestión municipal y provincial de toda Santa Fe.

Los ombudsman van más allá y sugieren que en el Ejecutivo, Cámara de Diputados y cuerpos parlamentarios municipales y comunales “se utilice en conferencias, seminarios, congresos y todo tipo de actividades oficiales abiertas a la comunidad, así como también en los recintos legislativos, jarras con agua sana y pública en lugar de agua embotellada”. Y se propone a Legislativo santafesino que se le otorgue fuerza de ley.