La imagen que devuelve a lo lejos la ciudad Comandante Luis Piedra Buena es de alegría. Pues las casas muestran sus fachadas de colores y de cerca, cada esquina y en los boulevares hay flores. La sorpresa es cuando uno se acerca y las toca, algunas son de plástico. Y lucen espléndidas, aguantadoras, contra el viento. También llaman la atención. Cada calle o avenida está poblada, además, de cestos de madera confeccionados a mano y tallados, la perla está en el diseño, que en cada calle es diferente. Los hay de flores y una gran parte representa a la flora autóctona. Por alguna avenida, además, los cestos representan en los dibujos en relieve los animales autóctonos: el puma, el zorro, la mara. Lo de los cestos es sorprendente desde el punto de vista del diseño y cantidad pero explican también la prolijidad en las calles de esta ciudad de unas diez mil almas.
Hay una razón global y es que es el tercer municipio ecológico de la Argentina y todo gracias a los más jóvenes.
Para el arquitecto Daniel Cazzappa -ultra conocido en la región pues durante 25 años desplegó un sinfín de proyectos desde el área de Cultura de Piedra Buena y fue el mentor del festival de Teatro más importante que le valió el reconocimiento de  Capital Provincial del Teatro- todo surgió con los chicos de una escuela de educación especial.
“Fue un momento en que se hicieron las cloacas y fue un desastre como quedó la ciudad. Al mismo tiempo, hubo un cambio de gestión y se le dio importancia a los espacios verdes”, le contó a El Federal Cazzappa y añadió: “Los chicos iniciaron espontáneamente una tarea de limpieza, de no arrojar papeles ni puchos y el municipio los apoyó e impulsó”, explicó.
Así se inició una suerte de toma de conciencia general y hasta se hizo una cadena a la que se sumaron la gente en su casa y las instituciones. Incluso se dejó de pegar afiches de campaña y de promoción callejera, para lo cual se utilizaron y se utilizan hoy carteles que se montan y desmontan.
En Piedra Buena tienen experiencia en unirse para hacer una tarea positiva. Aquí los memoriosos recuerdan aquella acción en 1992, cuando confeccionaron un tapiz de 27 metros. Comenzaron varios años antes a tejerlo y fue a raíz del proyecto “Entretejiendo nuestra identidad”, con fondos de la Unesco y apoyo del gobierno santacruceño y por supuesto de Piedra Buena. La cuestión es que más de cinco mil dibujos realizados por alumnos de distintas escuelas de toda la provincia participaron y se basaron en una investigación sobre una leyenda tehuelche y con una versión libre se concluyó la obra. Que además se exhibió durante la Cumbre de Iberoamérica que reunió a los mandatarios de 21 países en Bariloche (Río Negro).
En calles de esta ciudad se destacan las figuras que creó Dante Quinterno, pero a tamaño natural, las que asoman en cada vereda como una habitante más.
Para el arquitecto Cazzappa, “hubo dos campañas que impulsaron a que la ciudad luzca tal como se la ve. Una, la de concientización de limpieza que le valió dos años consecutivos ser el tercer municipio ecológico del país. Y la otra acción, cuando desde la subsecretaría de Cultura se impulsó la realización de murales para lo cual se lo contrató al artista correntino José Kura. “El artista hizo el mural que utiliza la técnica de desbaste. Se trata de cuatro capas de cemento que se prepara sobre el muro y antes de que fragüe se van extrayendo las capas y tallando el dibujo, la obra, que forma el mural”, explicó el ex funcionario y mentor de estas acciones. Fue tal el entusiasmo que el artista se quedó y dio talleres de mural en la comunidad.
Piedra Buena cuenta además con una Sala INCAA, la más austral de la Argentina, donde se continúa desarrollando el festival de teatro bajo el impulso de la actual secretaria de Cultura, Betty Knoop.
Comandante Luis Piedra Buena se distingue además por dos parques Temáticos, uno en el que se relata y hace homenaje a la gesta del propio Piedra Buena y el otro en homenaje a Dante Quinterno y su saga de Patoruzú, único en Sudamérica. Y hacia allí sigue El Federal, que busca las perlas del Corredor de la Ruta Azul, en cada pueblo, puerto y ciudad a un lado y al otro del litoral marino costero patagónico para compartir la experiencia de una travesía rutera en este tramo de la Argentina.