Las pisicinas ecológicas son una alternativa sustentable ciento por ciento natural que no usa productos químicos ni necesita ningún tratamiento artificial. La idea nació en Austria en 1984 y hace unos años atrás llegó a Argentina. 

Las biopiscinas se hacen con un método de construcción que recrea un ecosistema natural. Potenciando las propiedades de las plantas y las rocas como filtros naturales sin necesidad de usar desinfectantes químicos. En esta época son la solución ideal dado que hay cada vez hay mas casos detectados de piel atópicas, rechazo a productos químicos como el cloro y todo tipo de problemáticas de la piel y el cabello.

Si a ello le sumamos que se amortiza la inversión, no sólo por el consumo eléctrico, el ahorro en productos químicos y recambios de agua; si no por que la piscina ecológica forma un ecosistema en tu jardín o patio, y éste se disfruta durante todas las estaciones del año. Es importante añadir que puede contener fauna acuática con peces coloridos de agua fria, constituyendo una atracción sustentable para toda la familia, especialmente para los niños que tienen la oportunidad de descubrir el funcionamiento de un ecosistema ó biotipo en su propia casa.

Ahora bien, ¿cómo funciona una piscina ecológica? Se componen de tres sectores: La zona de filtración, donde se ubican plantas acuáticas que producirán microorganismos que eliminan las bacterias y algas, para mantener la pileta limpia, la zona de oxigenación, que puede contar con un skimmer (boca de succión) y la zona de baño, separada por medio de un muro. El diseño contempla un desnivel que permite el flujo de agua, con la ayuda de una bomba, -que puede funcionar con energía solar-, lo que facilitará la circulación del agua para evitar la proliferación de larvas de mosquitos y otros insectos. 

¿Cuáles son las ventajas?

  • Se evitan problemas en la piel, mucosas y cabello ocasionados por los productos artificiales como cloro, alguicidas u otros desinfectantes químicos. 
  • Se ahorra agua porque no se cambia, sólo se repone la cantidad evaporada. 
  • Las piedras se calientan al sol y este calor se transmite de noche al agua manteniendo una temperatura agradable. 
  • El diseño permite una integración más armónica con el jardín.
  • No se deterioran en invierno.
  • La recreación de los ecosistemas naturales favorece la generación de espacios de relajación.

¿Cuáles son las desventajas?

  • El agua no es siempre cristalina aunque puede controlarse.
  • Sólo pueden ser construidas por expertos que logren el equilibrio biológico entre las distintas zonas de la piscina. 
  • No existen modelos prefabricados, lo que incidirá en el costo.

 ¿Cómo se mantienen?

  • La zona de filtrado, donde se encuentran las plantas, lleva un trabajo de jardinería que implica sacar las plantas no deseadas o recortarlas. 
  • Deben limpiarse la bomba y las cestas del skimmer. 
  • Debe limpiarse el fondo de la zona de baño de las piscinas, con mayor frecuencia en el verano.
  • Aunque las biopiletas no se deterioran en invierno, es usual que haya que reemplazar algunas de las plantas por la acción del frío.