El pasado 15 de octubre, la administración del Parque Nacional Lanín junto a la Asociación Amigos de la Patagonia plantaron 300 ejemplares de araucaria, pewen o pehuén (Araucaria araucana) de 2 a 3 años, en una superficie de 10 hectáreas, para garantizar el establecimiento de esta especie en sitios afectados intensamente por el fuego, donde la fuente natural de semillas quedó fuertemente limitada.

Se trata de un incendio tan grande que aún no se logró recuperar la zona. Tuvo lugar en diciembre de 2013 y arrasó con 3000 hectáreas de bosque de Araucaria, parches de Roble Pellín (Nothofagus obliqua) y cañadones con presencia de Coihue (Nothofagus dombeyi).

Dicho incendio se produjo durante la sequía más intensa y extensa de los últimos mil años, denominada “mega sequía”, que ocurrió entre el 2010 y el 2015. El fuego se vio beneficiado por la gran cantidad de caña colihue que había florecido masivamente unos meses antes del incendio, que dejó una enorme cantidad de material seco y altamente inflamable. Además, el incendio en 2013 ocurrió sólo 26 años después del incendio anterior, es decir que el bosque no había terminado de recuperarse por completo.

La Asociación Amigos de la Patagonia lleva plantados 16900 árboles en áreas afectadas por incendios. De la plantación participaron agentes del área de Conservación, biólogos, Guardaparque de Ñorquinco, ICE SMA y Aluminé y fue parte del inicio de futuras acciones que se esperan para poder restaurar bosques impactados por distintos tipos de disturbios como pueden ser los incendios, la deforestación ganadera y las grandes sequías que debe afrontar la región.