Tras cumplir 40 años, la Fundación Vida Silvestre plantó hace unos meses 40 árboles nativos en la plaza Shoá del Parque Tres de Febrero (bosques de Palermo), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y recientemente se encontraron con una sorpresa muy especial:

El fin de semana pasado, uno de los miembros de nuestro equipo visitó el lugar para ver cómo seguían algunos de los árboles y se encontró con el ave de la foto: un brasita de fuego. ¿Lo conocías? Este llamativo pajarito es muy poco común en la ciudad: es la segunda vez que se la registra esta especie para el barrio de Palermo.

Esto es sólo un pequeño ejemplo para demostrar la importancia de incorporar plantas nativas a nuestras veredas, terrazas, balcones y jardines. Al tener una relación directa con insectos y aves, le damos una mano a la biodiversidad, que se sigue abriendo camino entre el cemento. ¡Y en Buenos Aires tenemos mucho para sorprendernos! Si multiplicamos las plantas nativas, se multiplican quienes se benefician de ellas.”