El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), guazú pucú en guaraní -que significa “ciervo grande”- es una especie en peligro en extinción declarada Monumento Natural en la provincia de Buenos Aires, y está incluida en la Lista Roja de Especies Amenazadas contemplada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por su sigla en inglés).

La Primera Sección del Delta, uno de los centros turísticos más visitados en el Tigre, a 40 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, recibió la visita de un ejemplar de esta especie que enfrenta el riesgo de extinción. El animal, con sus más de cien kilos de peso, un metro y veinte centímetros de altura, pelaje pardo rojizo y negro en las patas, sorprendió con su aparición porque deambulaba por los sitios donde, hasta hace unos meses, se veía a cientos de turistas.

Si bien descubrir al ciervo pastando en un jardín isleño generó revuelo entre los pobladores, los especialistas advierten que se debe tener especial cuidado y no aprovechar la oportunidad para la caza.

“Como parte del Comité Científico-Técnico del Ciervo de los Pantanos, que aborda todo lo que es rescate, rehabilitación y control, estamos intentando gestionar capacitaciones para fuerzas de seguridad, para que conozcan que la especie es monumento natural en la Provincia de Buenos Aires y que su caza es ilegal. Necesitamos que se acentúen los controles dados los casos que nos avisan los pobladores”, explicó la veterinaria María Marcela Orozco.