La Municipalidad de Villa Allende para prevenir los efectos de las recurrentes inundaciones no tuvo mejor idea que desmontar un terreno de bosque nativo en un área protegida, en el camino de une las Sierras Chicas con el Valle de Punilla. Ambientalistas y vecinos al ver la acción difundieron por las redes sociales el momento en el que las máquinas talaban los árboles.

Por allí pasan el Arroyo Seco y el Saldán, cuando llueve mucho se produce una fuerte crecida que la última vez ocasionó graves daños en Villa Allende. Sin la contención natural de los bosques nativos, el agua llegó a la planta urbana, destrozando edificios como el anfiteatro que debió ser demolido. Córdoba vive una situación muy particular con respecto a los bosques nativos, está pendiente de tratar la Ley de Bosques, el gobierno pretende hacer lo que la Municipalidad de Villa Allenda hizo: desmontar áreas protegidas.

Los vecinos se unieron rápidamente y exigieron explicaciones a la Comuna. “Si se trata de una laguna de retención, como dicen, aunque retirada del río, exigimos que informen o dejen participar a la población en estas decisiones y no impongan medidas inconsultas. La fragilidad de Villa Allende ante futuras catástrofes ambientales depende del cuidado del bosque y de las decisiones participativas que se tomen en materia de obras; ya tenemos experiencias terribles de lo que puede ocurrir si no se escuchan las voces de los vecinos y lugareños”, comunicó la Coordinadora de Derechos Humanos y Ambientales de Sierras Chicas.

La Municipalidad debió salir al cruce de las denuncias, argumentando que el desmonte se hacía para poder realizar microembalses para prevenir futuras inundaciones del Arroyo Seco. De esta manera, desmontando se asegura que el agua no llegue al casco urbano. La decisión no puede ser más incorrecta ni desafortunada, en una provincia en donde cada árbol cuenta como oro. Para dejar sentado cuál es el razonamiento del gobierno provincial, la Municipalidad aseguró que la obra la realiza con su aprobación.

“Se trata de obras que reclaman los vecinos para que no se inunden esos sectores, y forman parte del trabajo que realiza la Provincia en las cuencas del arroyo Seco y Saldán”, afirma el parte de prensa que distribuyó la Municipalidad de Villa Allende.

Debido a los desmontes y al avance de la frontera ganadera y agrícola, Córdoba ha perdido gran parte de su bosque nativo, las consecuencias son directas: enormes extensiones y docenas de parajes y pueblos baja agua.