La propuesta ya ingresó al Ejecutivo municipal y está en conocimiento de la autoridad provincial como poder concedente del cerro Chapelco. El Instituto de Juegos de Azar del Neuquén es el organismo regulador de las concesiones de centros de deportes en la nieve, y el proyecto ya está en estudio pre factibilidad. Vecinos de resisten al mismo.

El potencial desarrollo inmobiliario de cerro Chapelco ya generó alarma entre organizaciones políticas y ambientalistas, por trascendidos sobre el impacto que tendrá en los bosques nativos. Es que varios sectores de la masa boscosa en esa montaña caen dentro de las categorías de máxima protección, que prohíben toda intervención según la ley que regula la defensa de las forestas en la provincia.

Por otro lado, en distintas ocasiones se dejó entrever el malestar de sectores de la hotelería sanmartinense, por los eventuales efectos del desarrollo de camas nieve (los hospedajes que permiten salir esquiando desde el lugar) en la montaña.

Sin embargo, El Secretario de Turismo Vellido recordó que el emprendimiento inmobiliario en Chapelco está contemplado en la propia concesión. Si bien se conocían trazos gruesos, el funcionario explicó que se trata de desarrollos a partir de la plataforma 1.600, sobre unas 90 hectáreas de aprovechamiento útil. El proyecto tendrá tres etapas de concreción, asociadas a su vez con el incremento de pistas y de medios de elevación para el remonte de esquiadores; proceso este último en el que Nieves del Chapelco ya realizó millonarias inversiones en los últimos cinco años.

Vellido dijo que la concesionaria contempla instalar de 900 a 1.000 camas nieve, distribuidas entre cabañas y una hostería, que a la vez se integrarán con un pequeño centro comercial. El mismo dijo que ese número surge de un estudio que la propia repartición a su cargo realizó sobre el anteproyecto, a partir de la relación entre las camas distribuidas en la ciudad y las que albergará Chapelco.

Así, dijo, se determinó que el impacto sería equivalente al 13 por ciento de las camas registradas en San Martín de los Andes, aunque admitió que se trata de un análisis preliminar que deberá ser actualizado conforme avance la iniciativa de la empresa que preside Juan Adrogué.

Lo que las organizaciones ambientalistas pretenden es que el estudio del proyecto no abarque sólo la cuestión de camas, sino lo más importante: qué impacto tendría en el bosque y en la montaña misma la incorporación de una mole destinada al comercio sin ninguna característica sustentable.