Durante el siglo XIX en las inmediaciones de la Laguna La Azotea en el Partido de General Viamonte habitaron comunidades mapuches. Aquí existe el único cementerio de este pueblo de la provincia de Buenos Aires. Es un sitio de inmensa significancia espiritual, para proteger esta tierra sagrada, la Universidad del Centro (UNICEN), el municipio y los descendientes de aquellas comunidades se unieron para firmar un convenio que busca la conservación de esta tierra de hondo sentido espiritual.

En la Laguna La Azotea se asentó la toldería del legendario cacique Ignacio Coliqueo, quien emigró de la región del Arauco hacia nuestra pampa, en este lugar tuvieron epicentro importantes sucesos que marcaron la historia de Los Toldos, la ciudad que luego se convirtió en la cabecera de General Viamonte. La presencia mapuche en estas tierras es de trascendental importancia, y en la actualidad se halla la comunidad más numerosa de este pueblo dentro de la provincia de Buenos Aires.

La toldería de Coliqueo fue más que eso ya que aquí sucedió algo que pocas veces pasó: los mapuches crearon un fortín, una suerte de ciudadela donde tuvieron un desarrollo muy grande. Tuvieron la idea de levantar un pueblo, a la manera tradicional, se establecieron como una colonia agrícola y hasta crearon un cementerio, alguna de cuyas ruinas aún se conservan.

“Buscamos acompañar el proceso que determine la originalidad de los restos de los antepasados y que permitan darle el valor histórico y cultural al cementerio Indígena más importante de la Provincia de Buenos Aires”, declaró a Infogei el jefe Comunal de Gral. Viamonte, Franco Flexas.

Según el convenio firmado, se busca “ayudar a proteger y conservar un área sagrada dándole a este lugar el espacio de armonía, reflexión y respeto que se merece, y la mejor forma de hacerlo es bajo la construcción de un municipio que respete la interculturalidad de sus habitantes”. La laguna recibió este nombre porque la tribu de Coliqueo se instaló en sus orillas y construyó una gran casa con una fosa en el medio y una azotea, por donde podían ver la pampa y su infinito horizonte.