El Municipio le notificó a Vicente Castellucci, de 72 años, que va a tener que pagar $ 39.950 por no haber cumplido con las advertencias y que podrá recibir un descuento del 50 % si lo paga de manera voluntaria.

Vicente Castellucci contó que “el vecino vino un día y me dijo que le molestaba el gallo, le dije que lo conservaba porque no tenía despertador, lo tomé a broma, no me parecía algo serio. Soy un tipo bueno, no molesto a nadie, le prendo la luz de la cocina cuando llego y el gallo canta a las 5 de la mañana, pero lo hace solo un ratito”.

Cuando me llegó la multa, me maté de risa, vinieron entre 8 y 9 veces por el tema del gallo. Hasta que un día me encontré con la denuncia, un papel en el que me multaban, y nadie me quería creer, la gente no me creía, me trataba de mentiroso“, relató.

Según informó el portal El orden de Pringles, el motivo de la denuncia podría ser por un conflicto de larga data entre esta persona y un vecino. En el escrito, se lo intima a evitar molestias, “tapando al animal por las noches y dejándolo en una habitación oscura”.

“Primero me pusieron un papel con letra manuscrita pidiéndome que le tapara al gallo la cabeza para que no cante, una cosa de locos, no puedo hacerle eso a un gallo. La multa no la voy a pagar, tendría que hacer un descargo, pero no la voy a pagar“, agregó.

El gallo canta a la mañana y tiene un canto hermoso. Déjenlo tranquilo. Junto todos los días cuatro o cinco huevos, tengo para comer eso y al gallo no lo voy a matar. Lo pagué 4.000 pesos, es un gallo de plantel. Además, me corre por el patio y me hace matar de risa, al gallo no lo mato por ninguna planta ni por ningún acuerdo, expresó.

Aseguran que el Municipio tomó esa decisión debido a las reiteradas denuncias del vecino y el fracaso de todos los intentos formales de convencer al dueño del animal para que solucione la situación.