“El agua va a seguir pasando. Hay que preparase”, con esta frase el Jefe de Bomberos de Tres Algarrobos intentó graficar lo que sucederá en las próximas horas, mientras tanto la ciudad cabecera del Distrito de Carlos Tejedor, a 70 kilómetros sobre la ruta 226 espera la llegada del agua que acaba de desbordar la laguna Los Naranjos. Este ruta podría quedar cortada.

Desde hace algunas semanas el noroeste de la provincia de Buenos Aires sufre las inundaciones más importantes de las últimas décadas, producto de la caída de intensas lluvias que han duplicado la media anual para esta región. Con agua corriendo en el subsuelo, que hace subir las napas y con agua cayendo desde el cielo en forma ininterrumpida, la capa de tierra no puede absorber más agua.

Toda el agua de Villegas de a poco, pero con una capacidad destructiva fulminante, baja la leve pendiente natural de la provincia, buscando la cuenca del Salado para su salida al mar. En ese camino debe pasar por Carlos Tejedor, los pueblos del noroeste del Distrito están con serios problemas en sus caminos de acceso, en el caso de Timote o Colonia Sere, rodeados de agua.

Tres Algarrobos es una pequeña localidad que está muy comprometida y con peligro de evacuación, ya que la laguna Los Naranjos se desbordó. En las últimas horas volvió a llover y el escenario es de extrema preocupación. El Intendente del Distrito, Raúl Sala detalló que “el pico máximo del caudal de agua que ingresa a este distrito lo tuvimos a las 6 de la mañana, y asusta ver esa masa de agua“.

“La Laguna Peniguen o Los Naranjos desbordó, afectando las 600 hectáreas contiguas. Ahora estamos trabajando para que no desborde otra laguna, la laguna La Hoya, que está a punto de desbordar”, el problema con esta laguna es complejo porque está sobre la Ruta 226, que conecta no sólo a todo el distrito sino a todo el noroeste con el sureste provincial. En el caso de desbordar la laguna, quedaría intransitable la esta crucial vía de comunicación.

“Estamos trabajando de manera permanente, las 24 horas, bombeando para que colapse esa laguna, con el agua no podemos luchar, el agua está pasando y hay que dejarla correr” Máquinas que bombean agua las 24 hs. son las únicas y últimas esperanzas de un pueblo que sabe que no hay mucho más que hacer, sólo esperar a que pase la peor.