Por Leandro Vesco

Según pudieron comprobar vecinos que sobrevolaron el Distrito, por lo menos el 90% se halla bajo agua o encharcado. En General Villlegas viven la peor inundación de su historia, con todos sus pueblos bajo agua y algunos incomunicados, como es el caso de Coronel Charlone donde una escuela, incapaz de recibir a sus profesores decidieron seguir con las clases a través de una pantalla por Skype.

La situación de los caminos rurales es catastrófica. La enorme masa de agua que se traslada por todo el Distrito hace desaparecer los caminos. Por esta razón dos profesoras de la escuela secundaria de Coronel Charlone, por no poder ir al establecimiento decidieron continuar con su ciclo lectivo a través de Skype, la plataforma digital de mensajería que tiene la opción de hacer video conferencias.

Hace 15 meses que pueblos como Coronel Charlone están bajo agua, pero en los últimos días se intensificó por la llegada de agua de la provincia de Córdoba. La situación es desesperante. Hay familias que lo han perdido todo, muchos han optado por abandonar sus hogares, pero a pesar de esto, hay vecinos que se aferran a su lugar en el mundo y continúan resistiendo en los pueblos, tales como los jóvenes que van todos los días a la escuela para continuar formándose.

Vanesa Ghigliano y Yésica Sola, son las docentes de la  Escuela Secundaria número 3 de Coronel Charlone que decidieron ponerse a la tecnología como aliada. Los caminos de acceso al pueblo y a la escuela se hallan bajo agua. La directora del establecimiento, lo explica: “estamos rodeados de agua, nuestra escuela tiene un plantel de 30 profesores y la mitad de ellos no viven en Charlone, son de afuera, dos de ellas son de la localidad de Santa Regina y tenían inconvenientes para llegar a nuestro pueblo, debido al estado de los caminos que obliga a salir sólo en camión Unimog, lo que nos llevó a pensar otras alternativas pedagógicas para que los chicos no perdieran las clases que dictaban las profesoras

Las docentes dan clases de Teoría de las Organizaciones, Economía Política y Macro y Microenomía desde cuarto hasta sexto año. Cuando la situación de los caminos ya se había vuelto irreversible, surgió la idea. ¿Por qué no probar dar las clases por Skype? Hasta ese momento ambas docentes enviaban e mails con contenidos para que los alumnos los hicieran en las aulas. Mientras todas estas ideas se debatían, el estado Municipal se halla sin dar una sola respuesta. Paralizado en la inoperancia y la desidia, decide esperar ayuda de La Plata.

“Hasta ese momento, las dos profesoras que no podían llegar a la escuela enviaban material vía mail y luego una preceptora o una secretaria se encargaban de que los alumnos lo hicieran, pero faltaba la parte teórica, la explicación de los temas. Fue así que pusimos en práctica las clases vía Skype en el aula de Informática de la escuela”, detalló la directora de la escuela.

Vanesa Ghigliano comentó al diario El Día que “cuando me propusieron esta estrategia por supuesto que fue un poco extraño porque no sabía utilizar Skype, pero resultó muy sencillo para mí y para los alumnos; cuando hicimos la primera conexión a los alumnos les causó gracia pero una vez que pasó la risa pudimos trabajar normalmente. La planificación de las clases debe modificarse un poco porque no es lo mismo que estar de manera presencial, no es tan personalizado, pero es posible trabajar y de esta manera no pierden clases”, destacó.

Entanto la profesora Yésica Sola, no tenía mucha expectativa, pero luego “la experiencia fue muy buena ya que pude dar los temas, explicarlos y profundizarlo. Tengo una alumna integrada y luego de explicar el tema y la actividad que había que hacer, mientras sus compañeros trabajaban, supervisados por una preceptora, yo pude trabajar con esta alumna a la que había visto pocas veces, por el problema del agua, y el trabajo con ella fue excelente”.

Ambas maestras reconocieron que no es la solución dar clases por Skype, pero es lo único que pueden hacer para que los jóvenes no pierdan más clases en un entorno en donde la incomunicación se acrecienta cada día más. Horacio Lorenzo, abogado y defensor de los pequeños pueblos y de la descentralización del estado municipal, desde que comenzó la inundación advirtió que esta se produce por faltas de obras hídricas y por mala gestión municipal, en la última entrevista que le hicimos reconoció que “Hay riesgo de que algunos pueblos de Villegas puedan desaparecer”.

José Luis Mellana, vecino de Villegas junto a un grupo de ingenieros agrónomos sobrevolaron el distrito y la situación que vieron fue desoladora, y en su cuenta de facebook, la describe: “Todos los habitantes de la ciudad cabecera y los pueblos del partido deben manifestar si están dispuestos a ser la alternativa más “barata” que encontró la política para solucionar el problema del agua, a saber, que el Partido de General Villegas sea el único que pague los platos rotos de esta combinación de mal tiempo, producido por el evidente cambio climático, falta de obras y desidia de la política

“Ahora, si lo que queremos es continuar teniendo una perspectiva de vida dentro del partido de General Villegas, debemos participar y exigir que se agranden las pasadas de agua en absolutamente todos los pasos. Y que se corten las rutas donde se tienen que cortar. Con cortes generosos para que pase el agua y dejarla escurrir. Si el agua no corre, dejaremos de ser reservorio para transformarnos en una Picasa más grande

“¿Por qué la política no nos dice cuánto tiempo más vamos a seguir con agua? ¿Por qué nos dicen que todo está bien y se inundan las lomas, se cierran tambos, peligran las fábricas y destruimos toda la economía regional? ¿Por qué se tarda tanto en tomar una decisión? ¿Por qué prorrogan los impuestos en vez de condonarlos a quien perdió todo su capital? ¿Por qué los aumentan? ¿Por qué para los pueblos las soluciones no llegan o lo hacen tarde?
¿Y saben por qué pasa esto? En mi opinión, porque todos lo toleramos, no participamos, y porque para la política, somos el patio de atrás de la Provincia de Buenos Aires. Y yo no quiero ser cómplice. Por eso protesto. En General Villegas a todos nos gustaría “que hagan lo que hay que hacer”