“No en todas las regiones del planeta va a pasar lo mismo porque los climas son diferentes. El aumento de las lluvias torrenciales es generalizado en casi todo el planeta y el de las olas de calor también. Pero el de las sequías, por ejemplo, es en algunas regiones, en otras pueden ser la intensificación de los huracanes“, indicó Vera, una de las investigadoras que formaron parte de la elaboración del informe de la IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).

El Sexto Informe de Evaluación del Grupo de Trabajo I del IPCC (AR6 WGI, por sus siglas en inglés) contó con 234 autores de distintas partes del mundo y fue aprobado por 195 gobiernos. Se trata de “una serie de estudios y actualizaciones sobre las actividades que están provocando el cambio climático”.

“Lo que hemos mostrado es que estos cambios han sido rápidos y cada vez más intensos y no tienen precedentes en miles de años. Hemos mostrado que este período es único en los últimos 800.000 años de nuestro planeta“, dijo a Radio Urbana la investigadora de UBA-CONICET, quien fue una de las y los seis investigadores argentinos involucrados en el informe.

Además, resaltó que las actividades humanas son las causantes de algunos de los cambios que provocan el calentamiento global y que muchos de ellos son irreversibles si se toman como parámetro los tiempos de la vida humana.

Lamentablemente hemos podido afirmar que no hay vuelta atrás en algunos de los cambios que se han hecho. Por ejemplo, para que vuelva a descender el nivel del mar van a tardar miles de años o para que vuelvan a recuperarse hielos de la Antártida, otros miles de años“, graficó.

El Acuerdo de París establece como objetivo que el aumento de la temperatura para finales de siglo no supere los 2°C y preferiblemente no ascienda por encima de 1,5°C. La investigadora explicó que “hoy estamos en 1.1° y si las proyecciones continúan de esta manera, lamentablemente vamos a superar el 1.5° y el 2° si no se toman acciones rápidas, fuertes y sostenidas. Pero si se las toma, es posible mantener el calentamiento global por debajo de esos niveles que serían más preocupantes”.

En este sentido, Vera destacó como las principales causantes a las emisiones de dióxido de carbono, generadas principalmente por los combustibles fósiles, y de metano, asociadas a la ganadería, la agricultura y los residuos.

“La emisión del ganado es un tema. En algunos países emitimos más metano que en otros porque tenemos más vacas, pero no hay dudas de que el dominante igual es el dióxido de carbono. El metano también lo emiten los cultivos de arroz, donde en Asia tenemos miles de hectáreas y la basura cuando se pudre también emite metano”, explicó.

Si bien el metano persiste menos tiempo en la atmósfera que el dióxido de carbono (décadas, en comparación con cientos de años), tiene “veinte veces más poder calorífico que el dióxido de carbono” por lo que “si reducimos las emisiones del metano podemos tener también cambios en disminuciones rápidas e importantes”, indicó Vera.