Fuente: El Patagónico

El taller que realizan los internos de la Unidad Penal de Esquel obtuvo el primer premio del Ministerio de Educación de la Nación del certamen presidencial “Escuelas Solidarias 2015”. El mismo se dicta en el marco de la clase de biología de la Escuela 791 que funciona dentro del penal a la cual asisten unos 80 internos.

Entre 10 y 15 reclusos aprendieron cultivar plantas medicinales en la huerta, como las caléndulas entre otras y comenzaron a elaboran preparados herbarios como lociones, cremas para la piel, piojicidas, jabones artesanales, cremas para evitar la dermatitis, que luego se venden en Esquel o son donadas a médicos rurales.

El taller se inició en el 2012 a raíz del “interés por aprender en los muchachos que venían a la clase de biología y por el cariño que evidenciaban hacia las plantas. Ellos se apropiaron del lugar, cuidan la huerta y se comprometieron tanto que se ha generado un impacto altamente positivo en sus conductas”, manifestó María Pemberton, bióloga y una de las impulsoras del taller.

Destacó la importancia de que este tipo de talleres sirvan para la recuperación de derechos y la educación “no importa que se de en un contexto de encierro. Ellos traen sus conocimientos ancestrales de la naturaleza que aprendieron en su contacto con los pueblos originarios y aquí aprendieron a valorizar, además, los conocimientos científicos sobre las plantas”, dijo.

Pemberton explicó que los propios internos llevan la contabilidad del taller “saben a quién le dieron tantos jabones, piojicidas, talcos o lociones y muchos de ellos cuidan las lombrices necesarias para que crezcan las plantas e inclusive muchos de ellas manifiestan tanto cariño que hasta le hablan a las plantas que cultivan”.

Patricio, un alumno que ya está en libertad, participó de los talleres y señaló que “esto es parte de lo que significa invertir en educación. Todo el taller es por la voluntad de unas personas que vienen a enseñar y son adorables pese a estar en un ámbito carcelario. Esto es abrir posibilidades, es como darle un impulso en su vida para alguien que no pudo o no supo hacer nada, o que la sociedad lo marginó, descubrió capacidades que no sabía que podían existir y hoy logran disfrutar”.

Es la undécima edición de los Premios Presidenciales Escuelas Solidarias se presentaron más de 1700 experiencias educativas solidarias. La propuesta busca que niños, niñas y jóvenes consoliden sus trayectorias escolares y se involucren en la transformación de la realidad.