Un abogado de la ciudad de Rosario presentó un amparo ante la justicia federal y provincial para que el Estado garantice “el debido control de los alimentos que se consumen en nuestro medio”, después de que un relevamiento realizado con escribana y analizado en los laboratorios de la Bolsa de Comercio detectara la presencia de 11 tipos distintos de agroquímicos en verduras, hortalizas y frutas que se venden en comercios de la ciudad.

Según detalló el abogado especialista en ambiente Enrique Augusto Zárate, tras analizar muestras de rúcula, pimiento, lechuga, apio, tomate, puerro, espinaca, zanahoria, frutilla y manzana tomadas en dos verdulerías (una del centro y otra de zona norte) se detectó la presencia de agroquímicos en el 75 por ciento de los elementos analizados.

Algunos de los químicos encontrados están prohibidos total o parcialmente por la propia ley argentina; otros tolerados en Argentina pero prohibidos en otros países; otros cuyas mezclas no han sido estudiadas debidamente, y otros tolerados en el país pero aplicados en mayores dosis a las establecidas por el propio Senasa.

La rúcula fue la verdura más contaminada, con la presencia de 5 químicos diferentes, incluyendo forato, un producto que desde 2011 no puede utilizarse en el sector agropecuario según la resolución 532/2011 de la Secretaría de Agricultura de la Nación. Aseguran que ese cóctel de químicos tiene además efectos no estudiados, ya que algunos productos se potencian cuando interactúan con otros.

La investigación de Zárate, que comenzó en 2013, apunta a que los organismos del Estado competentes en el tema garanticen el debido control de frutas y verduras y pongan a disposición de los ciudadanos información actualizada sobre cómo se controla la presencia de agroquímicos en alimentos.

Los alimentos contaminados no son una novedad. Desde hace años ya diversos organismos e investigadores vienen realizando estudios que demuestran que todas las frutas y verduras, producto de un sistema de agroproducción que hace uso indiscriminado de agrotóxicos, están contaminados.

Un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de La Plata (UNLP), por pedido de la Cátedra de Soberanía Alimentaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA), demostró que 6 de cada 10 frutas y verduras de comercios porteños contienen al menos un plaguicida, y en algunos casos se constató la presencia de hasta tres agroquímicos en un mismo artículo. Y al igual que las muestras de alimentos en Rosario, un gran porcentaje de los productos que dieron positivo en algún tipo de plaguicida también exhibió residuos de agroquímicos que no están habilitados para su uso en frutas o verduras.