Fuente: INTA

Entendida como la disciplina que estudia lo extremadamente pequeño, la nanotecnología cuenta con innumerables aplicaciones. Por esto, el INTA junto con el INTI impulsa la primera edición de la Escuela Regional de Nanotecnología aplicada en la agroindustria y en los agroalimentos, un novedoso espacio de formación y actualización que se realizará del 21 al 25 de septiembre en Buenos Aires.

Así, los primeros 30 alumnos provenientes de empresas e instituciones de investigación y desarrollo abordarán temas con innumerables aplicaciones en la industria nacional, como ciencias agrarias, exactas y naturales, ingenierías, farmacia y bioquímica y tecnología de alimentos. Jorge Carrillo, director del Centro de Investigación de Agroindustria (CIA) del INTA, señaló que en esta primera edición “contaremos con participantes que trabajan en la temática y otros que buscan introducirse y potenciar su labor profesional con nuevas tecnologías y herramientas.”

Para Carrillo, integrante del comité organizador, la Escuela es “un espacio de formación y actualización” que busca generar el “encuentro para la articulación y trabajo colaborativo con foco en la aplicación de la nanotecnología en el sector agroalimentario y agroindustrial”. Marina Pérez Zelaschi, gerente de Desarrollo del INTI, destacó la realización de este encuentro: “Es una experiencia que interrelaciona a nuestras dos instituciones, con una intensa complementación entre más de 10 equipos de investigadores y tecnólogos de diferentes disciplinas que colaboran y trabajan juntos”. Como integrante del comité organizador, Pérez Zelaschi expresó que la Escuela surge como espacio de esta interacción y que “se plantea formar profesionales en la región, potenciando el talento”.

Una propuesta que considera a la nanotecnología como base para encontrar, desde distintas miradas y paradigmas disciplinares, soluciones innovadoras. En este sentido, Pérez Zelaschi detalló que “aún son relativamente pocas las empresas en la Argentina que trabajan con la aplicación de fórmulas nanotecnológicas, ya sea en productos o aditivos, debido a que es un tema relativamente novedoso en el mundo”. Asimismo, expresó que el INTI ya tiene experiencia en el desarrollo de productos innovadores con empresas nacionales, utilizando la nanotecnología. Según los especialistas, los procesos productivos que aplican nanotecnología no requieren grandes inversiones. Lo costoso es el equipamiento y la infraestructura para identificar y caracterizar nanopartículas y nanomateriales.

“Nuestras instituciones tienen una importante infraestructura disponible al servicio de los grupos de investigación y de las empresas”, aseguró Zelaschi. Por su parte, Ana Laura Zamit, especialista del CIA, resaltó que “la experiencia surge a partir del conocimiento de las demandas y problemáticas del sector que pueden ser atendidas por las nuevas tecnologías”, y agregó: “La puesta en valor del conocimiento tendrá un verdadero impacto sobre el sector agroalimentario y agroindustrial en la Argentina y la región, si se construye una red de talentos y capacidades de un tamaño adecuado”. La primera edición, que tendrá como sede el Parque Tecnológico Miguelete, contará con la presencia de disertantes de Uruguay, España y Alemania, y con infraestructura y docentes pertenecientes al INTI y el INTA especializados en nanotecnología y en diferentes disciplinas. Esta iniciativa es apoyada por la Fundación ArgenINTA y la Fundación Argentina de Nanotecnología.

Soluciones innovadoras para el agro Según Carrillo, la nanotecnología aplicada al agro “aún es incipiente en el país, de manera que los recursos humanos formados son limitados”. Aunque destacó que en el mundo se espera que “el impacto sea disruptivo, capaz de generar una brecha entre los países que la incorporen a tiempo en sus procesos productivos de aquellos que no lo hagan”. Actualmente en el INTA Castelar se investiga en aplicaciones de la biomimética en herramientas de labranza y en sistemas de detección portátil de virus de interés pecuario. Investigaciones en el INTA Bariloche se orientan a la producción en nanovacunas dirigidas. De hecho, inspirados en la propiedad antiadherente del cascarudo, técnicos del INTA y de la UTN idearon una superficie similar para herramientas de laboreo, que aumenta su rendimiento. “Un próximo paso es aplicar micro y nanotecnología al diseño de la superficie de la púa biomimética para potenciar el efecto no-adherente conseguido con el diseño macro”, indicó Eduardo Favret, especialista en Biomimetismo del Instituto de Suelos de INTA Castelar, en referencia a recientes desarrollos en herramientas de laboreo. Asimismo, presentaron los primeros resultados de su aplicación en la industria farmacológica veterinaria. Se trata de una molécula de síntesis que permitirá formular nanovehículos para transportar un antígeno de interés y dirigirlo específicamente hacia determinadas células del sistema inmunológico, denominadas células dendríticas. – See more at: http://intainforma.inta.gov.ar/?p=28931#sthash.0xxJgQPX.dpuf