El objetivo, dijo, es “sumar como áreas protegidas a las partes de la barranca y de campos altos, a fin de accionar por la preservación de flora y fauna, y el resguardo de nuestra casa común”.

La propuesta legisla a favor del cuidado de un corredor natural, que son ecosistemas que se encuentran amenazados a escala local y regional, y que requieren de políticas públicas que aborden su conservación y de manera simultánea sensibilicen y construyan conciencia social”, detalló la legisladora por Entre Ríos.,

Para Osuna, “junto a sanciones, como la Ley de Educación Ambiental Integral, la Ley Yolanda Nº 27592, la Ley de Manejo del Fuego Nº 27.604, y la gestión de residuos sólidos, esta ampliación del Parque nacional, enmarcada en la ley Nº 22.351, de dos ambientes diversos, no insulares, que no estaban incluidas como áreas protegidas, marca una dirección de trabajo y compromiso por transformar nuestros vínculos cotidianos con el medio ambiente, priorizando su cuidado y su gran diversidad”.

El Parque Nacional cuenta actualmente con una superficie de 2608 hectáreas. Tiene un paisaje dominado por islas, arroyos, lagunas y riachos con la influencia del gran río Paraná, cuyas crecidas modelan un paisaje que está en continuo cambio. Además, el Paraná es un corredor de biodiversidad que aporta a la región animales y plantas típicos de la selva misionera y el Chaco.

La Azotea es una barranca natural donde podemos encontrar hermosas aves como el celestino, el brasita de fuego y el frutero imperial, y el emblema martín pescador grande. En las lagunas que se forman en las zonas centrales deprimidas de las islas, los irupés de enormes hojas flotantes destacan entre la vegetación; mientras que en los sitios más altos, se extienden bosques ribereños de sauce criollo, timbó, alisos de río y ceibo. Por su parte, en zonas de aguas abiertas viven patos, garzas, cigüeñas y gallaretas.

Además de mamíferos tales como coipos, carpinchos, comadrejas coloradas y gatos monteses, el Parque protege al lobito de río y al yacaré overo, especies en peligro de extinción. Bajo las aguas, cardúmenes de sábalos, dorados, surubíes y mojarras son presencia constante.

El predio de Campo Coronel Sarmiento aporta terrenos no inundables, de fácil acceso y ubicación estratégica, facilitando la instalación de seccionales para el Cuerpo de Guardaparques Nacionales, pero además favorece las posibilidades educativas, turísticas y de esparcimiento a la comunidad, con una perspectiva de resguardo del medio ambiente”, fundamentó la diputada, que mantuvo una agenda de trabajo con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, intendentes y actores de la sociedad civil.

El proyecto fue acompañado por los diputados oficialistas Daniela Vilar, Leo Grosso, Carolina Gaillard, Mayda Cresto y Marcelo Casaretto, entre otros.