Comenzaron hace dos temporadas, primero aprendiendo y luego poniendo ‘manos a la tierra’, y ya los primeros frutos fueron historia. Un nuevo grupo de internos del penal de Roca continúa trabajando la tierra, dando forma y haciendo crecer la huerta orgánica y no sólo comenzaron a ver los ricos resultados, sino que también recibieron de mano de los ‘profes’ sus certificados de aprobación del taller que realizaron día tras día durante un año.

Todo forma parte de un proyecto del área de Trabajo del Establecimiento de Ejecución Penal que se realiza en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social provincial. “El objetivo es que los muchachos puedan aprender, hacer un oficio y aprovechar su tiempo libre”, explicó Oscar Muñoz, técnico y ‘guía’ del proyecto. En un sector del patio externo de la exalcaidía, muy cerca del área de escuela, se logró domar un espacio de tierra seco y salitroso para cultivar verduras y frutas. Tomates, lechuga, habas, también frutillas, sandías y otras frutas se abren paso ahora, pese a los escasos recursos y posibilidades, en medio de un mundo de muros y rejas.

“A veces no es fácil, no tenemos agua en este sector, ahora estamos tratando de hacer una perforación, y tuvimos que hacer hasta lo imposible, sacar así de alto -señaló Oscar levantando la mano a poco menos de un metro del suelo- de tierra para lograr un suelo apto para la huerta”.

“Pero todo funciona para aprender y mejorar. Se nos hace difícil poder ingresar una camionada de abono, entonces nos las ingeniamos y estamos haciendo lombricompuesto. También implementamos ahora el riego por goteo… todos ayudan y estamos contentos porque los resultados están a la vista”, agregó el técnico.

Todo lo que se produce se “socializa” en el penal, “ya hay varias temporadas de trabajo y vamos creciendo”. “Se aprende a utilizar los excedentes, obtener las semillas propias y hasta logramos vender los primeros plantines”, mencionó Muñoz.

 La huerta aún tiene una dimensión “mediana” por lo cual trabajan allí diariamente cuatro internos -se van rotando cada temporada- pero también se logró este año producir cultivos bajo cubierta. Ayer, como cierre del taller, todos los participantes recibieron sus certificados de capacitación laboral.