La agricultura familiar es la clave generar soberanía alimentaría, su método de producción artesanal y con la base en el cuidado del medio ambiente garantiza trabajo para las familias en el entorno rural y alimentos saludables y orgánicos. El gobierno nacional en el presupuesto que está discutiendo en estos días bajó el presupuesto destinado a promover la práctica de la agricultura familiar.

Pilar de las economías regionales, la agricultura familiar además de favorecer la práctica de la agroecologia, es una fuente de trabajo genuina para las familias que se dedican al trabajo de la tierra en espacios pequeños, una quinta destinada a esta actividad difícilmente supere las cinco hectáreas. Este modelo de producción se funda en el principio de que si muchas personas hacen buenas prácticas entonces se producirá un cambio. El recorte presupuestal que proyecta el gobierno pone en riesgo esta actividad.

Trabajadores de la Delegación de La Pampa de la Secretaria de Agricultura Familiar, advertidos por la idea del gobierno nacional de recortar los fondos para la actividad, se pusieron en estado de alerta. “Al ahogo presupuestario que veníamos sufriendo del gobierno anterior, hoy nos encontramos en una situación peor. Este año el presupuesto fue de 300 millones de pesos, monto inexistente para todos los agricultores familiares distribuidos en las 21 delegaciones de todo el país que no puedan desarrollar sus tareas”, se puede leer en el comunicado que la entidad pampeana difundió a los medios.

La Secretaría de Agricultura Familiar debería asistir a cerca de 200.000 familias de pequeños productores pero en estas condiciones eso es imposible. De acuerdo a los informado por las autoridades del Ministerio de Agroindustria para el año 2017 se incrementaría el presupuesto en 45 millones de pesos, es decir, un 18 %. Si tomamos en cuenta que la inflación para este año es cercana al 45 % mas la proyección para el 2017 nos encontramos con una reducción exorbitante del presupuesto

Continúa el comunicado: “En el año 2015 la sanción del proyecto de ley de reparación histórica de la agricultura familia estimaba un presupuesto mínimo necesario de 1.500 millones de pesos. Para el 2017 el gobierno nacional pretende sentenciar al organismo con 345 millones de pesos

“Ante esta situación los trabajadores queremos hacer pública esta realidad que anticipa el cierre del organismo con el perjuicio de las pérdidas de puestos de trabajo pero también el abandono por parte del Estado a las familias mas postergadas del campo argentino, pequeños productores, agricultores familiares, puesteros, crianceros y comunidades de pueblos originarios”

Esta semana se conoció el caso de una familia de El Pato que en tan sólo una hectárea y media han podido hacer un establecimiento modelo, trabajando con métodos agroecológicos. La agricultura familiar es la única manera que tenemos de enfriar el planeta, produciendo sin perjudicar al medio ambiente. El gobierno nacional, con la vista en la minería y en la búsqueda de petróleo, al parecer abandona el único modelo productivo que es capaz de cuidar lo que con tanto empeño se dedican a romper: la naturaleza.