Especiales para decorar.

 

Las borduras florales se engalanan y enriquecen de texturas y colores durante todo el año con las plantas bulbosas. Son ideales para cultivarlas por sus abundantes y hermosas flores, donde se expresan todos los colores perceptibles con excepción del verde. Crecen en diferentes estaciones del año, un aspecto que le da al lugar una notable dinámica de cambio cromático.

Con el nombre genérico y vulgar de bulbosa se conocen a las especies vegetales que poseen órganos abultados y subterráneos especializados en almacenar sustancias de reserva ricas en energía.

Estos órganos abultados pueden ser bulbos, tubérculos, raíces tuberosas, rizomas y cormos.

Los pseudo bulbos, como en las orquídeas, en general son órganos aéreos, por lo que se constituyen en excepción por no ser subterráneos.

 

Existen innumerables especies y variedades con todo tipo y color de flores, sólo los tulipanes tienen más de 4.000 variedades y los narcisos más de 8.000.

 

 

Primeros pasos.

En general todas necesitan suelos bien profundos y drenados sin encharcarse, pero que mantengan la humedad sobre todo en la época de activo
crecimiento de sus hojas.

Si el suelo es muy arcilloso, se enmienda con arena gruesa de río en cantidad. No soportan el estiércol fresco, pues el calorque se genera en el proceso de descomposición de la materia orgánica los daña, en particular la de las raicillas. Así y todo, soportan y les es muy necesaria la fertilización orgánica y mineral.

El estiércol vacuno seco y parcialmente descompuesto, mantillo de hojas secas, resaca, turba, harina de huesos y de sangre y el humus de lombriz compuesto los hace desarrollar de manera magnífica, sobre todo durante la
floración. En promedio, se agrega 1 kilogramo por metro cuadrado de una mezcla de materia orgánica antesde la plantación.

Los fertilizantes minerales también deben aportarse regularmente sobre todo los potásicos y fosforados y poco nitrógeno. Necesitan un suelo de reacción neutra (pH7). Estos sustratos se adecuan también para las plantas bulbosas
que se cultivan en maceta.

Con el propósito de incorporarlos adecuadamente al diseño del parque o jardín, se eligen los que por tamaño y color de floración mejor armonicen con lo existente o con el nuevo diseño, y siempre se trata de distribuirlos en la bordura floral o entre los árboles, de modo que parezca que han sido dispuestos en el lugar por el azar de la naturaleza.

 

 

Preparativos finales

Para conseguir el efecto deseado, se esparcen en la bordura como al descuido sobre la tierra preparada y en el lugar donde se han caído, se plantan. La profundidad de plantación depende del tamaño del bulbo y de la
planta entera.

Los más pequeños a no más de 10 cm, como los crocus, muscaris, scillas, y los más grandes a no más de 23 cm, tal el caso de azucenas, narcisos, hippeastrum.

Luego se cubren con una capa de hojas, pasto o paja, con el propósito de mantenerlos protegidos de las bajas temperaturas. Durante el invierno se deja crecer el césped alto en el sitio donde los ha plantado, a modo de
un rough, para que las bajas temperaturas del invierno no los dañe.

Antes de entrar en reposo, la mayoría de las especies marchita las hojas previa desaparición de la floración. Las hojas se retiran o separan de la planta una vez que se han secado totalmente, porque de las hojas aún vivas pasan al “bulbo” las sustancias de reserva ricas en energía que necesita acumular para la nueva brotación.

Cuanto más sustancias de reserva se almacenan, mayor vigor tendrá y mayor abundancia y calidad de flores.