Por primera vez en la provincia de Córdoba se confirmó un caso de leishmaniasis visceral, una enfermedad que es transmitida por un insecto de la familia de los mosquitos llamado Flebótomo Lutzomyia. El portador fue un niño que contrajo el parásito en España, cuando se encontraba viajando con su familia por Europa.

Luego de una semana de tratamiento, el pequeño afectado fue dado de alta del Hospital Rawson sin complicaciones. Si esta enfermedad no es tratada, la tasa de fatalidad es del 100 por ciento.

Julio Cohen, director del Hospital Rawson, aclaró que el territorio provincial está libre de esta parasitosis y que para que se de esta enfermedad de manera endémica en Córdoba: “deben darse muchas circunstancias vinculadas al clima, al saneamiento ambiental, a condiciones propias al vector; cosas que estamos muy lejos”.

Hasta el momento se habían presentado casos en personas y perros de Misiones, Formosa, Corrientes y Santiago del Estero. “Estos insectos se infectan de perros que tienen el parásito y luego tienen la posibilidad de transmitir la infección al hombre. En los humanos se pueden presentar tres formas clínicas: la cutánea, la mucosa cutánea y la visceral; ésta última la más grave, que incluso puede producir la muerte“, explicó el profesional médico.

El grupo etario más afectado por la leishmaniasis depende de las especies de parásitos pero el objetivo principal son los niños y adultos jóvenes. Según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leishmaniasis es endémica en 98 países y más de 350 millones de personas están en riesgo. La leishmaniasis visceral causa un estimado de 50.000 muertes por año, de las cuales el 70 % son niños.