Argentina logró exportar el primer cargamento de pellets de alfalfa hacia Chile, proveniente de la planta procesadora instalada recientemente en San Juan para responder a las necesidades identificadas en la región: por un lado, la existencia de productores con un cultivo de calidad premium y, por otro, una amplia demanda nacional e internacional del producto.

La puesta en funcionamiento estuvo a cargo de profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), quienes trabajaron desde la concepción del proyecto, el diseño, desarrollo, selección, construcción y adaptación de las maquinarias hasta la instalación, capacitación, puesta en marcha y régimen de producción.

La planta tiene una capacidad productiva de 2 mil kg de pellets por hora y está preparada para funcionar todo el día. Esta producción permitirá abastecer a productores de la zona para alimentar al ganado (caprino, ovino, bovino y equino) y exportar a nuevos mercados internacionales (que se abrirán a partir de esta primera experiencia con Chile).

El proyecto contó con el financiamiento del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, mediante un convenio con la provincia de San Juan para proyectos productivos regionales. Mientras que el Ministerio de Industria aportó su saber tecnológico, a través de los expertos del INTI.

Industrialización de la alfalfa

Argentina cuenta con extensas regiones óptimas para el desarrollo de alfalfares con riego asegurado. Sin embargo, en la actualidad, se cosecha mayormente para la producción de fardos y rollos, ambos con bajo valor agregado, elevado costo de flete y sin posibilidades de exportación por la relación peso-volumen.

En este contexto, el INTI impulsó el Programa Nacional para la Industrialización de la Alfalfa que apunta a su producción en pellets y cubos bajo un fuerte concepto de asociatividad. El trabajo realizado en San Juan se enmarca en esta línea y pudo llevarse adelante con el apoyo del Banco de Soluciones Tecnológicas (BST), una herramienta que reúne el conocimiento desarrollado desde el INTI en los últimos años y ofrece una metodología de trabajo para apoyar la gestión de proyectos regionales. Este modelo interviene desde la formulación de un proyecto hasta su plan de acción, la sustentabilidad, el financiamiento, el impacto y el trabajo matricial en equipo.

Ventajas de los pellets de alfalfa

– Conservan la alfalfa por cinco años, manteniendo intactas sus propiedades nutricionales y físicas (color, aroma y sabor).
– Producen un significativo ahorro de transporte y almacenamiento (el volumen del pellet equivale a la tercera parte del fardo).
– Mayor valor por la menor pérdida de hojas.
– Fácil utilización en mezclas.
– Mejor monitoreo y regulación del consumo.
– Mayor aporte proteico.
– Mejor preservación contra insectos, hongos y micotoxinas.

Fuente: INTA