El Juzgado Civil y Comercial N?2 de Nogoyá, provincia de Entre Ríos, ordenó a una productora agrícola a que se comprometa a “comunicar con una antelación de siete días hábiles a una vecina de su predio sobre cualquier fumigación aérea, terrestre y siembra aérea que se produzca a menos de 3.000 metros de la planta urbana”.

Se trata del resultado de una acción de amparo interpuesta por una mujer con el objeto de “frenar la fumigación en forma aérea con cualquier clase de agrotóxicos en el predio contiguo a su vivienda familiar” en la localidad de Lucas González, provincia de Entre Ríos.

La damnificada solicitó que “se ordene la ampliación de la distancia de fumigación terrestre en virtud del riesgo que significa para su hija menor con Síndrome de Down” al considerar los “efectos negativos que la actividad agrobiotecnológica genera en el suelo, el agua superficial y subterránea, el aire y en consecuencia, en la salud de quienes viven en sus adyacencias”.

La madre de la niña relató que “sobrevoló sobre su vivienda un largo tiempo una avioneta de color amarillo”, y manifestó que “el olor era muy fuerte, su rostro se llenó de ronchas y comenzó a sufrir inflamación laríngea como en todas las demás oportunidades en las que fueron literalmente fumigados”. Por lo que “junto a su hija menor acudieron al centro de salud, dice constar certificados de atención médica, en la que se les receta corticoides de todo tipo para paliar los síntomas”, y añadió que “esta situación ya no puede y no debe ser soportada por ningún miembro de su familia, que son años de padecimientos y dolencias”.

En su presentación, la mujer resaltó que “como madre se siente y se ha sentido en un estado de desamparo absoluto, expresa que su niña de tan sólo seis años de vida, padece Síndrome de Down, al igual que su nieta de dos años, solicitando se tenga en consideración que, no solamente podría ser genético que dos de nuestras generaciones padezcan Síndrome de Down, dice muchas de las investigaciones que existen a la fecha citan como consecuencia de la química del agro esta enfermedad”.

La compañía agrícola demandada negó las acusaciones y hasta aseguró que “no realizaron fumigaciones en la estancia”. En la audiencia conciliatoria, la empresa se comprometió “con antelación de siete días hábiles de cualquier fumigación aérea y/o terrestre y/o siembra aérea a menos de 3000 metros de la planta urbana de la ciudad de Lucas González, comunicar la realización de la misma a efectos de que ella fiscalice por sus medios los elementos utilizados en el acto”.

La empresa que fumigó sostuvo “razones de humanidad” y al sólo fin de “garantizar los derechos de la menor”, proveerá en “la ciudad de Nogoyá por un plazo de 72 horas iniciadas ellas al momento de la fumigación de alojamiento/hotel a fin de su permanencia en el mismo conjuntamente con su madre/padre, esto sin reconocer ninguna responsabilidad en el hecho y al sólo efecto conciliatorio”, apunta el fallo que podés leer haciendo click ACÁ.

Asimismo, la jueza instruyó a la Policía de la ciudad de Lucas González para que “en sucesivas oportunidades ante denuncia y/o exposiciones de la amparista, se constate las situaciones expuestas, a fin de garantizar los elementos de prueba”.

Si aún no estás al tanto de la amenaza a nuestra salud que implica el modelo de agroproducción actual que hace uso y abuso de agroquímicos que ya afectan a la tercera parte de la población nacional, podés ver en este link el costo humano de los agrotóxicos.