Los productos del territorio forman parte del patrimonio intangible de una región y alimentan la identidad de un pueblo, con este sentido, campesinos jujeños que forman parte del Proyecto Usos Sustentables de la Biodiversidad harán una capacitación sobre clasificación comercial del chilto o tomate de árbol. El fin de esto es poder hacer dulce y elaborar otros productos en base a este fruto de gran importancia cultural y social en el norte jujeño.

“Culturalmente tiene un valor importante, tal vez los más jóvenes lo están conociendo ahora pero queremos que no se pierda la línea de tradición, además de que representa una alternativa económica para las comunidades“, detalla el titular de Productos Forestales no Madereros del Ministerio de Ambiente, Juan Pablo Moro. “En el primer trimestre de este año se realizará un taller de clasificación comercial de chilto y luego se va a inaugurar, posiblemente en abril, la primera planta de elaborados de este y otros frutos regionales en la localidad de Valle Grande”, puntualizó.

La capacitación se hace a través un proyecto de revalorización de prácticas ancestrales. Es financiado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, para promover los productos del territorio de comunidades campesinas y originarias. Proyecto Usos Sustentables de la Biodiversidad comenzó a gestarse hace cuatro años y ha permitido que productores de Ocloyas, Normenta, Valle Grande, San Francisco, Valle Colorado, Palpalá y Palma Sola, emprendan proyectos de elaboración de mermeladas, compotas y escabeches. Esta producción la venden en sus pueblos y en ferias.

“Pretendemos que la gente hable el mismo idioma, que conozca el producto, el tamaño que debe tener, color o si tiene golpes o picaduras”, comentó Moro.El Chilto (Solanum betaceum) es llamado también entre la gente de campo, tomate de árbol. Es cultivado por los pueblos originarias desde tiempos remotos, crece naturalmente en la zona de yungas de Jujuy, Salta y Tucumán. Se consume como fruto fresco o en ensaladas como acompañamiento de carnes y pescados, y es un insumo en la industria de jugos, compotas, salsas, helados, conservas, mermeladas y puré o pulpa congelada.

Tiene muchas propiedades nutritivas, aunque los comunidades originarias lo usan por sus beneficios medicinales, para combatir anginas, gripes y disfunciones hepáticas, bajar la presión arterial y los niveles de colesterol.