El loro gris africano es la raza de loros más buscada en el mundo porque tiene la capacidad de imitar fielmente la voz humana. Pero también es una de las aves más comercializadas de nuestro planeta. Este semana se produce en Sudáfrica la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), los 182 países miembros firmaron un acta que prohíbe en todo el mundo comercializar a partir de ahora el loro gris africano.

El loro gris africano se halla en 21 países de África, y debido a la cualidad que tiene de imitación fonética del registro vocal humano, su población ha disminuido un 50% en la última mitad del siglo. En Burundi, Benín y Guinea están al límite de la extinción.  Desde 1975 hasta el 2013 se han exportado 1.3 millones de ejemplares de loro gris, una de las principales causas de muerte se producen en el traslado de esta aves a países que quedan en la otra punta del mundo. Muchas veces son llevados en pésimas condiciones en bodegas de barcos o aviones. El 60% de los loros grises africanos viven fuera de su hábitat.

En declaraciones a la Agencia EFE, Colman Criodain, miembro de la organización World Wild Life, asegura: “El fraude y la corrupción han permitido a los traficantes sobrepasar enormemente las actuales cuotas y continuar capturando un número insostenible de loros grises africanos de los bosques del Congo”

La prohibición no contempla a los loros que están en cautiverios y que sí podrán comercializarse. Según la ONG proteccionista, esto podría aumentar el valor de esta especie en el mercado negro.