La pesca indiscriminada encontró un freno con la resolución que comunicó la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) donde comunica que se halla vigente la prohibición de capturar una lista de diez especies de peces, y resalta las medidas mínimas que deberán devolverse al río de otras once.

“La veda absoluta de pesca de los diferentes peces regirá hasta tanto no varíen las actuales condiciones críticas“, informa el comunicado que emitió la CARU. En concreto se trata de la Resolución N° 8/98, modificada en el 2012 y que se centra en las normas de conservación y regulación de la actividad pesquera en el ámbito del Río Uruguay, que es administrado por autoridades uruguayas y de nuestro país.

La Resolución establece claramente la prohibición de “capturar en todas las categorías de pesca, ejemplares de pacú, manguruyú, salmón de río, surubí atigrado, los armados común, chancho, armado rhinodoras dorbignyi y armado megalodoras laevigatulus. También se recuerda que está vigente desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre la “veda de pescar comercial y deportiva del dorado, veda que se extiende también al surubí pintado bajo cualquier modalidad

Los pescadores deberán saber que existe una medida mínima para capturar especies permitidas, la lista establece estas magnitudes: bagres amarillos, 20 centímetros; bagres blancos, 22; bagres negros, 24; bogas comunes, 34 centímetros; patíes, 40; pejerreyes, 25; y sábalos “odontesthes bonariensis”, 25 centímetros. También la longitud mínima para poder capturar sábalos “rochilodus lineatus” es de 34 centímetros; surubíes “pseudoplatystoma coruscans”, 85; tarariras, 33; y manduvíes de 27 centímetros. Estos valores de longitud corresponden a la distancia que existe entre el hocico y la base de la aleta caudal. Está penado y prohibido capturar especies por debajo de estos valores.

La pescar comercial y deportiva es muy fuerte en el Río Uruguay, entre los pescadores es poca la concientización acerca de lo importante que es conservar la diversidad de peces que habitan en el río. Para dejar en claro, la CARU también socializó que está “prohibido el empleo de explosivos, ruidos, sustancias tóxicas, el uso de trasmallos, redes a la deriva o de cualquier otro tipo que altere el comportamiento de los peces para facilitar su captura”.

Estas reglamentaciones las establece la CARU para ayudar a “la preservación de la biodiversidad y conservación de los recursos ícticos del río Uruguay, como normas de jerarquía internacional que prevalecen sobre las normas locales”,