En junio pasado había sido sancionada una ley que estipuló penas cercanas a los 50.000 pesos a los dueños que abandonaran animales en la vía pública y a quienes dejaran a sus mascotas encerradas en lugares no aptos, como ventanas o terrazas de poca dimensión, así como también sanciones a los que tiñeran el pelo de gatos y perros por moda.

La reciente medida fue aprobada durante la última sesión ordinaria de la Legislatura antes del recambio parlamentario, y fue impulsada por el legislador del GEN Sergio Abrevaya. Se trata de la prohibición de intervenciones quirúrgicas estéticas sobre animales, entre ellas, la caudectomía (corte de la cola), cordectomía (extirpación de cuerdas vocales), otectomía (corte de orejas), oniquectomía (amputación de garras) y todas las cirugías que “no tengan como finalidad restablecer o preservar el estado de salud”.

No obstante, la norma advierte que quedan exceptuadas de la prohibición aquellas prácticas que se realicen “bajo prescripción médica por parte de un veterinario matriculado en la Ciudad”.

Según explicó Abrevaya, “este tipo de prácticas aberrantes son realizadas sólo para la satisfacción del humano y no tienen en cuenta el riesgo para los animalesMutilar a los animales por estética ya está prohibido en al menos 18 países y también en varias ciudades del mundo”.

Y destacó: “El bienestar animal nada tiene que ver con su apariencia, por lo tanto estas modificaciones corporales o alteraciones permanentes del cuerpo por motivos estéticos deben ser prohibidas”.