A través del programa Prohuerta, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) firmó un convenio con el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) para acompañar y empoderar a las víctimas de violencia de género a cargo de huertas familiares, en el marco de la campaña nacional contra el femicidio #NiUnaMenos.

Una mujer muere cada 31 horas a manos de su pareja o expareja en la Argentina, según la ONG Casa del Encuentro. El presidente del INTA, Pancho Anglesio, indicó que desde el organismo que dirige se han plegado todos los empleados a la campaña y apoyan la marcha: “Es muy importante que todos colaboremos para que no haya nunca más una mujer golpeada ni de pensamiento ni de palabra ni de obra. Tenemos que tomar conciencia como sociedad para no llorar más mujeres”. Además, ponderó el avance que hubo dentro de la estructura del organismo:“Desde 2003, logramos duplicar la nómina de mujeres que hoy asciende al 40 por ciento del total del personal. Aún queda pendiente que logren acceder a cargos jerárquicos. Esta es la pelea que tenemos que dar trabajando todos juntos”.

Por su parte, Victoria Montenegro, subsecretaria de Unidad de Coordinación Nacional para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra la mujer del CNM, se declaró “muy entusiasmada” con la firma de este convenio dado el fuerte y permanente trabajo territorial que tiene el Prohuerta en el sector rural de todas las provincias y municipios. “Buscamos la autonomía económica de la mujer rural a fin de permitirle correrse de situaciones de violencia y poder tener un proyecto de vida. Estamos seguros que junto a los promotores del Prohuerta iremos derrumbando la cultura machista y las situaciones de violencia que atraviesan muchas mujeres en todo el país”, indicó Montenegro.

Ambos organismos firmaron un convenio en el que se comprometen a colaborar a fin de concientizar acerca de la igualdad de género, prevenir la violencia contra las mujeres y violencia económica, y ayudar a su empoderamiento mediante la autoproducción de alimentos. En este sentido, Veronica Piñero, coordinadora nacional del programa Prohuerta del INTA, explicó que el CNM toma al programa como una herramienta contra la violencia económica a fin de prevenir el sometimiento económico de la mujer, al tiempo que se le permite recuperar su autoestima al poder participar de espacios de encuentro con otras promotoras y huerteras. “Desde el Prohuerta, mediante las capacitaciones y talleres, abrimos espacios de encuentro y dialogo donde las mujeres violentadas pueden compartir sus preocupaciones y buscar ayuda”, detalló Piñero. Y agregó: “Una vez más, las huertas familiares ayudan a reconstruir el tejido social y a revalorizar el rol de la mujer”.