Con un apagón mundial de una hora, el movimiento Hora del Planeta nació en Sidney, Australia, en 2007 como un gesto simbólico para llamar la atención sobre el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, y que se replica cada año en miles de ciudades de unos 200 países.

La acción principal de la iniciativa consiste en apagar las luces de edificios y monumentos durante una hora a las 20:30 (hora local de cada país).

“Un símbolo con el que queremos recordar que la naturaleza es el sistema de soporte vital del planeta, que nos brinda todo lo que necesitamos, desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos y los alimentos que comemos“, describen desde la Organización Mundial de Conservación (WWF), la impulsora de esta acción.

Según la Convención Marco de las Naciones Unidas, el cambio climático es una modificación directa o indirecta a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables.

Este año, además de apagar la luz, habrá una marcha virtual antes y durante la noche en cuestión, a la que podrán unirse personas de todo el mundo. Para participar, se puede ingresar en este link.

Además, los organizadores alientan a los ciudadanos a apoyar sus eventos locales y compartir información vinculada a temáticas ambientales con los hashtags #HoraDelPlaneta #AlzaTuVozPorLaNaturaleza y #LHP2021.