Agustín Muzio, creador del emprendimiento Cultivar, de la ciudad de Rojas, estuvo exponiendo sus productos en Cultivarte, almacén orgánico de Junín, Provincia de Buenos Aires. Comentó a la prensa local que estaban produciendo productos naturales y orgánicos, en el marco de un proyecto que se llama Cultivar. Su idea es ayudar a una alimentación más saludable usando productos que abundan en el campo argentino.

“Producimos alimentos vivos, saludables, como son los brotes, germinados y pasto”, explicó Muzio. “Tenemos legumbres como el garbanzo. Hacemos pasta de garbanzo, una legumbre que viene del Medio Oriente. Es muy sabroso, se hace con sésamo tostado, limón, aceite de oliva y ajo”, dijo. También mencionó la leguminosa que es la lenteja, con alto contenido de proteínas y hierro. “Es muy importante para los anémicos, por otra parte tiene carbohidratos muy fáciles de asimilar”, acotó.

Respecto al trigo, comercializan semilla de trigo germinada. “Es muy rico en vitaminas, con muchas propiedades. Lo novedoso es el germinado, lo activamos con agua y la semilla explota a la vida, de esa manera tenemos los nutrientes fácilmente asimilables”, apuntó.
“Por otro lado –continuó diciendo Muzio- tenemos los brotes, de maíz,  que son muy sabrosos y dulces; y está el brote de girasol, una oleaginosa que contiene aceites esenciales como son omega 3, 6 y 9”.

“El producto más novedoso que presentamos y lo servimos en Cultivarte Junín, es el pasto de trigo. Es decir, la misma semilla de trigo ha sido sembrada y ha generado el pasto. Este tiene una gran concentración de clorofila.  La clorofila del pasto de trigo es muy similar a la hemoglobina, a la sangre humana, al glóbulo rojo, se recomienda tomarlo en ayuna todas las mañanas”, 

Según lo manifestado por el productor, tras tomarla en 20 minutos la clorofila está en el torrente sanguíneo. “Pasa por el hígado, por los riñones, y de esa manera empieza a desintoxicar el cuerpo, a depurarlo”, destacó.

Por su parte el pasto de trigo concentra 93 minerales, sería como comer un kilo y medio de acelga o espinaca  de la mejor calidad. “Funciona igual que las algas, aquellas que asimilaron la luz solar e impulsaron la vida en la tierra hace millones de años”, acotó.

Los brotes se pueden comer en ensalada, pero no así el pasto de trigo, que es muy duro. “Para consumir los nutrientes del pasto debemos extraer su clorofila, a través de una prensa. Se puede consumir como cualquier jugo, hay que tomarlo enseguida, dentro de la primera media hora. Otra opción es congelarlo, mantenerlo en el freezer y  todas las mañanas tomar una dosis en ayunas”, apuntó. 

“Tiene gusto a pasto –acotó-, pero se puede mezclar con jugo de naranja,  limón, mandarina, pomelo, y el sabor se torna mucho más agradable”. Un aspecto interesante a tener en cuenta es que el gluten, presente en el trigo por lo cual la persona celíaca no puede comerlo, se transforma en glucosa cuando es un brote, y entonces sí lo podrían consumir los celíacos.