Por Leandro Vesco / Fuente: Diario El Día

En una época en la que la batalla contra las hojas caídas pareciera perdida, los miembros de la Fundación Biosfera decidieron juntarla y almacenarla frente a la sede de entidad en una estructura armada con alambre de gallinero para que se transforme en humus. “Las hojas son una materia prima, una fuente de energía que no tenemos por qué tirar”, resumió Horacio De Beláustegui, presidente de esa organización ambientalista que propone que otros vecinos se sumen a la iniciativa.

El “recipiente” es fácil de construir y está frente a la Fundación, prácticamente camuflado con las plantas que crecen al costado de la vereda. La estructura cilíndrica de unos 40 centímetros de diámetro está hecha con alambre de gallinero de plástico para que no se oxide y pueda ser reutilizada; tiene una altura de un metro y se mantiene en pie gracias a unas guías que a su vez están clavadas en la tierra.

“No solamente crea humus, sino que también ahorra tiempo, esfuerzo y nafta, porque ya no se necesita colectar ni transportar con vehículos las hojas a otro lugar”, agregó De Beláustegui.

Se explicó además que las hojas son una materia prima que no tiene por qué ser tirada en bolsas, ya que a través de su acopio se logra de manera simple de obtener humus, un abono orgánico que supera al compost. Eso puede ser empleado en huertas y jardines sin que ocasione ningún efecto adverso o contaminante del medio ambiente.

“Se gasta en barrido, transporte, disposición en la Ceamse o lo que es peor se lleva en las cavas cuando tenemos una forma sencilla de lograr que se descomponga la materia orgánica y conseguir un buen abono a la finalización del otoño o al principio del invierno”, apuntó el presidente de la Fundación Biosfera. Otro de los beneficios del sistema es que al almacenar las hojas se evita que vayan a las bocas de tormenta y atasquen los sistemas de desagües.

Entre los árboles más adecuados desde el punto de vista ecológico se mencionó tipas, jacarandaes, tilos, plátanos que en el verano tienen un follaje que facilitan la circulación de aire fresco. “Tienen una función estética y funcional, por eso hay que volver a plantar esas especies”, concluyó De Beláustegui.

Los interesados en contactar con la Fundación Biosfera pueden dirigirse a calle 16 N º1611, llamar al 457-3477