A la empresa Zoológico de Buenos Aires SA le quedan dos años de concesión y el Ministerio de Modernización porteño analiza si rescinde el contrato ante la presión de las organizaciones proteccionistas tras la muerte de varios de los animales.

Según los trascendidos los animales serán trasladados a un nuevo hábitat para el que deberán hacer un proceso de adaptación, pero la gran cantidad de especies torna complejo el tema. Según información del propio zoológico, allí conviven 2.500 ejemplares de 350 especies, en un predio de 18 hectáreas.

Además, el zoológico cuenta con 52 edificios -algunos de 1875- que derivaron en que fuera declarado como Monumento Histórico Nacional, lo cual impide que el parque sufra modificaciones profundas en su infraestructura.

La situación del zoológico es preocupante desde hace tiempo y los propios trabajadores reclamaron el año pasado a la empresa Jardín Zoológico S.A., que tiene la concesión del parque desde 1991, por el estado de los animales.

La concesión del zoológico le genera al Gobierno porteño un canon mensual de un millón de pesos. En el Zoo trabajan unas 220 personas y sólo 30 de ellas son cuidadores, aunque 150 están en contacto con los animales.

El propio director del Zoológico afirmó que el estado del mismo no es el indicado. “Es un zoológico victoriano, hay que transformarlo. Las características con las que fue hecho hace 120 años atrás no se corresponden con las concepciones actuales, hay que cambiar los recintos de los animales y mejorar notablemente el bienestar animal. Los zoológicos ciudadanos existen en todo el mundo, son animales que están acostumbrados a esto, no son animales capturados o extraídos de la vida libre y sometidos a un cambio de vida que los perjudica”, defendió el funcionario que de esta manera trata de explicar el cautiverio en el que se hallan los animales

En octubre del año pasado se hizo una presentación ante el Gobierno porteño para solicitar la intervención, con el objetivo de “preservar la seguridad laboral de los empleados, el patrimonio arquitectónico, el arbolado, los animales, el conjunto edilicio paisajístico-ambiental y artístico-ornamental“. En diciembre, distintas ONGs proteccionistas organizaron un abrazo simbólico al zoológico reclamando por el estado de los animales.

Las ONGs caracterizaron al Zoo porteño como “una bomba de tiempo” y reclamaron su reconversión en un centro de rescate y rehabilitación. “No más Zoo, por un Jardín Ecológico” y “Por la liberación de los animales”, fueron las consignas de los organizadores del encuentro, quienes propusieron “llevar a los animales exóticos a santuarios para que vivan en semi libertad y tengan cubiertas sus necesidades básicas”.

Los zoológicos en el país se hallan bajo la lupa, en los últimos tiempos en el Zoológico de Mendoza murieron en poco más de dos semanas catorce animales, y muchos de estos establecimientos estan cuestionados por el mal trato que le dan a los animales. El modelo en otras partes del mundo apunta a ir cerrándolos y a reubicar a las especies a lugares en donde puedar estar en libertad.