Los espectáculos que tienen a animales como protagonistas están siendo cuestionados, Mundo Marino, el mayor complejo acuático de Sudamérica que se encuentra en San Clemente del Tuyú está en la mira de distintas asociaciones proteccionistas de animales que entienden estos shows están prohibidos por la Ley y que estos animales son víctimas de maltrato.

Animalistas de La Costa, SinZoo y Animal Libre, llevaron a cabo una movilización frente a Mundo Marino para exigir que se cumpla con la Ordenanza 2904/06 con vigencia en el Partido de la Costa que es muy clara en su objetivo: prohíbe los espectáculos con animales. También estas ONG´s acusan a la empresa de maltrato animal por ni liberar a Kshamenk, la orca macho que es la protagonista de la mayor atracción, pero que está encerrado en el complejo desde 1992.

Las organizaciones ambientalistas lanzaron un petitorio en la plataforma change.org para pedir por la liberación de la orca y la finalización de los espectáculos con animales que alcanzó a juntar más de 42.000 firmas. En la petición se aclara que la gobernadora de la provincia de Buenos Aires es la autoridad que debe decidir la suerte de la orca. La Dra. Regina Adre, abogada ambientalista, declaró al portal La Noticia 1 que “Mundo Marino es una empresa y se escuda en su Fundación para justificar sus actividades. A partir de las últimas protestas, por la difusión de la crueldad que experimentan los animales cautivos en zoológicos y acuarios, la empresa Mundo Marino cambió su folletería y ahora lo disfrazan como un show educativo, conservacionista y ecologista”.

Entanto, la empresa tuvo su descargo, el Jefe del Departamento Educativo, el biólogo Sergio Morón, indicó que la Ordenanza que piden que se cumpla habla de espectáculos circenses, “nosotros somos una entidad que se dedica a la conservación y al bienestar de la fauna marina. Nosotros cumplimos con todas las reglas, no hay maltrato” La petición de los proteccionistas se da en el marco de una tendencia mundial que llegó a nuestro país de cerrar todos los zoológicos para que no hayan más animales encerrados exhibidos y convertirlos en ecoparques. Esta transición, que comenzó con el cierre del zoológico de la Ciudad de Buenos Aires es cuestionada porque a pesar de los anuncios aún quedan animales encerrados en un limbo judicial.