Las redes sociales fueron claves para impedir una nueva carrera de galgos en Ingeniero Jacobacci (Río Negro), la imagen de un galgo muerto tirado en el basurero municipal causó el rechazo de toda la población, días antes de realizarle una carrera de galgos en esta localidad rionegrina. El Intendente, bajo presión de asociaciones proteccionistas, canceló el evento, a pesar de haberlo permitido.

La Asociación Proyecto Galgos Argentinos, quien es la promotora de que se sensacione cuento antes la ley a nivel nacional de prohibición de estas carreras, presionó para que en Jabocacci este evento se cancelera. Su presidenta, Inés Sánchez realizó una denuncia para que se investigara el deceso del perro, y se prohibiera la carrera.

El municipio había avalado la realización de la carrera que iba a producirse este domingo, pero a raíz de la divulgación de la imagen del perro muerto, el Intendente Carlos Toro canceló la carrera,  y declaró que había permitido la realización de la carrera “porque no hay ninguna norma provincial ni nacional que las prohíba” Aunque dijo que no estaba de acuerdo con las carreras de galgos.

El proyecto de ley de prohibición de las carreas de galgos en todo el país fue presentado precisamente por una senadora nacional de  Río Negro, María Odarda. La ley, que cuenta con medio sanción del Senado, contempla penas de 1 a 4 años y multas de hasta $80.000 para quien organice, participe o promueva carreras de galgos.

Los perros galgos se han convertido en el símbolo de la impune tortura de animales y de la grave indiferencia de los distintos gobiernos respecto de las leyes de protección animal. Las organizaciones de defensa de los animales denuncian en forma sistemática la existencia de negligencias, abandonos, tenencia irresponsable, hembras que viven en condiciones higiénico-sanitarias inadecuadas y paren de manera descontrolada, espectáculos violentos con animales o actos de crueldad manifiesta”, manifestó Sánchez.

“En repetidas ocasiones perros galgo son encontrados severamente golpeados, quemados vivos, rociados con ácido, tirados en pozos, atados en cuevas y abandonados, una vez que no son útiles para la competencia o la caza”.

Sin ninguna legislación nacional que las prohíba, las carreras que se desarrollaran especialmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe, si están prohibidas en algunos municipios, pero son casos aislados.

Lucas Drugeri, médico veterinario y miembro de Proyecto Galgo Argentina, declaró a la prensa que “el de Jacobacci es un caso wwwigo pero se replica a lo largo de todo el país, donde hay canódromos en muchos lugares. Siempre que hay carrera de perros hay aprietes porque hay apuestas ilegales. Nosotros pedimos la prohibición y no la reglamentación”, aclaró el veterinario, quien aseguró además que “muchas veces los animales son drogados y maltratados para hacerlos correr más rápido”.

“En consultorio tenemos casos de animales que fueron descartados por perder carreras y por no llegar al estatus que los pone en óptimas condiciones para correr. El galgero tiene la idea de tener el perro más veloz para ganar la carrera y así ganar plata. Si el animal no gana carrera se los descarta“, aclaró el veterinario echando luz a una práctica que cada vez suma más detractores.