Una edición bilingüe del Martín Fierro con traducción al árabe fue presentada en Ciudad de El Cairo, Egipto, en la Liga Árabe (LPA) por la celebración del décimo aniversario de la I Cumbre América del Sur Países Árabes (ASPA). Esta edición se consagra como la versión definitiva, a cargo de Abeer Abdel Hafez, profesora de lengua y literaturas hispánicas, quien captó la esencia y musicalidad del poema escrito en 1872 por José Hernández.

Para la doctora Abeer, el habla gauchesca “tiene elementos del castellano que hablaban los primeros españoles llegados a América”, así como también consideró probable que beduinos y árabes arribaran a estas tierras procedentes de las islas Canarias.

“Quisimos hacer una traducción definitiva, a cargo de una profesora de la Universidad de El Cairo. Y para que tuviera mayor identidad y como una manera de cooperar con las instituciones locales lo concretamos en conjunto la embajada y la Secretaría de la Liga Arabe”, afirmó Sergio Baur, embajador argentino en Egipto, para quien fue de mucha importancia la participación de la Liga Arabe: “Ellos decidieron hacerlo con el objetivo de distribuirlo gratuitamente entre las universidades, instituciones públicas y colegios. Lo que tratamos de buscar es la coincidencia entre un poema épico escrito en Sudamérica con alguna realidad sociocultural que tuviera que ver con el mundo árabe“.

La figura del gaucho tiene muchas características en común con el beduino del desierto, inclusive con las poblaciones bereberes de Túnez y de Argelia, en el norte de Africa. Habría una trasculturación muy fuerte que se produjo con la emigración -que va por España- de algunas poblaciones moriscas hacia Sudamérica, sobre todo a las pampas argentinas, en el siglo XVI y XVII. El gaucho con el beduino y el bereber, especificó Baur, “son pablaciones nómadas, tienen un sistema propio de creencias, se manifiestan culturalmente a través del canto: de la payada en el caso del gaucho y del verso, los beduinos“. El gaucho usa el poncho, y el bereber también utiliza unas especies de mantas para cubrirse por la noche.

Una de las caras del libro tiene una guarda pampa y en la contratapa hay una viñeta árabe. Durante la presentación del volumen, su traductora señaló que “el discurso de Martín Fierro aclara los vínculos del parentesco histórico y humano entre Oriente y Occidente, que se manifiesta en los síntomas de la poesía árabe, mediante la influencia andaluza, música y musulmana, que se transmitió a través de los soldados que participaron en el descubrimiento del Mundo Nuevo“.

Otro de los elementos artísticos comunes es la narración biográfica del caballero (Alférez), el tema amoroso, el tema bélico, la pasión, el honor y la revancha entre otros ejes temáticos. Además, “las figuras y las imágenes poéticas que nos recuerda la poesía del gran poeta árabe clásico Antara Ben Shadad, y los cantares de gesta, es el efecto árabe y oriental que se prolongó en la literatura argentina moderna en la colección de cuentos de ‘El Aleph’ del gran escritor Jorge Luis Borges”.

En el prólogo del libro, Nabil Al-Arabi, secretario general de la Liga Arabe, indica que el objetivo de esta traducción “es acercar la cultura y civilización argentina cuyas raíces están tan arraigadas en el fondo de nuestra historia“.