Corre el año 2016 y en nuestro país hay pueblos sin agua potable. La injustica la deben padecer siempre las localidades de pocos habitantes que sufren en carne propia la desidia y el olvido. Un grupo de vecinos de la localidad de El Alto de Taruca Pampa en Tucumán cortó ayer la 304 para reclamar que el Estado provincial se haga cargo de darle servicio de agua potable. Hace dos meses que no la tienen.

El piquete se encuentra en el kilómetro 45, a la altura de la localidad de La Ramada, en Burruyacu. Este camino que conduce hacia el noreste de la provincia es muy transitado por productores y trabajadores agropecuarios. Se extiende junto a campos de limón, de caña y de soja.

De hecho, cuando empezó el corte se produjeron momentos de tensión entre los manifestantes y personas que se dirigían a distintas fincas de limón a trabajar. Es la pelea del pobre contra el pobre, todos pierden, y la burocracia, en esta caso, es la que gana.

“Hasta que no tengamos respuestas de la comuna de La Ramada o del Sepapys (Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento) no vamos a levantar el corte“, expresó Javier Mendoza, uno de los vecinos de la localidad.

Según contó, ellos recibían agua potable desde Taruca Pampa. “Pero hace dos meses ese servicio se terminó porque hicieron un pozo en nuestro pueblo. El problema es que ese pozo todavía no está habilitado por el Sepapys. Entonces, nos quedamos sin agua“, relató el vecino.

Agregó que todas las semanas, la comuna de La Ramada les envía bidones de agua en un tractor, pero que no alcanza para cubrir las necesidades básicas de los vecinos. En El Alto de Taruca Pampa viven alrededor de 240 personas que esperan una solución y sólo tienen la herramienta de cortar la ruta para hacer visible su reclamo.