La de Yaciretá es el resumen del historia argentina. La represa estuvo terminada con capacidad de generación teórica hace 30 años, pero no se podía usar toda la potencialidad porque no se invertía en las demás obras que eran necesarias, por lo que no se podía llenar el embalse a la cota de diseño de 83 metros sobre el nivel del mar.
 
“Eso cambió a partir de que el Estado empezó a gestionar el desarrollo de las obras hace diez años, que se gestionaba con consultoras privadas”, revela Carlos Fraeza, jefe del Área Obras y Proyectos, Carlos Freaza. A partir de entonces, se aplicaron fondos genuinos del Estado nacional en el presupuesto para financiar Yacyretá, que antes se financiaba con préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial.
 
El cambio que se produjo en la provincia tiene mucho peso a raíz de las obras de infraestructura realizadas, pero también impacta mucho en el medio ambiente, ya que protege la costa y la define en forma uniforme de manera que no interfiera el embalse con la actividad urbana que se desarrolla, según consideró el ingeniero.
 
“El proyecto de Yacyretá resultó una solución del impacto ambiental y, a su vez, son obras de infraestructura que proveen mejoras al borde costero de la ciudad dándole circulación vehicular, espacios verdes para esparcimiento y paseos costeros: la obra en sí misma es una gran obra medioambiental”, enfatiza el jefe del Área Obras y Proyectos, Carlos Freaza,
 
El borde costero siempre estuvo habitado por gente que se instalaba en forma precaria y, para poder hacer las obras, hubo que relocalizarla; lo que les posibilitó pasar de carecer de cualquier tipo de servicio a habitar una propiedad en barrios con calles pavimentadas, red de agua, cloacas, electricidad, escuelas y guarderías, comisarías y hospitales.
 
También se está construyendo la reposición funcional ferroviaria entre Paraguay y Argentina, ya que las vías estaban instaladas por donde corría el borde costero y, al hacerse el embalse, se afectó. Además, en las zonas afectadas por el agua se repuso la misma superficie que se inundó con áreas de reserva y se devolvió la afectación que se produjo, transformando lugares en malas condiciones en territorios de reserva natural.
 
Asimismo, de las obras latinoamericanas de ese tipo, Yacyretá es la única que garantiza transferencia de peces y, también del lado paraguayo, hay una planta de cría de peces.
 
Por otra parte, la metodología de trabajo entre los países funciona en espejo y Paraguay reconstruyó un puerto, un aeropuerto, un edificio de la gobernación y de la universidad y una planta de tratamiento cloacal que permitirá la provisión de agua para que Encarnación, que tiene 75.000 habitantes, pueda crecer a 300.000 sin necesidad de agregar infraestructura adicional.
 
“En la actualidad tenemos un rol más de administración porque resta sólo un 10 por ciento de obras, por lo que ahora seguimos con rol social para con la gente que se relocalizó; anteriormente habían dos o tres reuniones semanales del Comité Ejecutivo y hoy habrá una cada 20 días por lo avanzado de las obras complementarias”, concluyó Cáceres, quien subrayó el rol ejecutivo del Ministerio de Planificación en encauzar la iniciativa.
 
La central principal -cuarta en importancia en el mundo- está ubicada en parte de la provincia de Corrientes y parte en la ciudad paraguaya de Encarnación, frente a Posadas, en Misiones. Si bien la producción total pertenece a ambos países en partes iguales, Paraguay se queda con sólo el 10 por ciento de la generación total de Yacyretá y Argentina con el 90 por ciento restante, ya que compra al país vecino 40 por ciento de la energía generada.