Decir “dieta” implica para algunas personas empezar un lunes y terminar algún viernes un régimen especial de alimentos. Al final de ella, la mayoría retoma sus hábtios anteriores a la dieta. Y así lo hacen mil veces hasta que se desaniman y le echan la culpa al médico, al nutricionista, a las tantas dietas que probaron sin resultado. Por eso, el tema no es hacer algo que empiece un día y termine otro, sino lograr cambiar el concepto de calidad de vida para aplicarlo a la alimentación y lograr sostenerlo en el tiempo.
 
 
La dieta mediterránea, que es conocida por sus beneficios para la salud, también ayuda a mantener la juventud genética, según un nuevo estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ). De acuerdo a esa investigación realizada por científicos y médicos de la Universidad de Harvard, que analizó el impacto de la dieta en los telómetros (los extremos de los cromosomas que protegen los códigos genéticos), el consumo de verduras, pescado, fruta y aceite de oliva ayuda a evitar el envejecimiento del ADN.
El trabajo, reproducido por la agencia EFE, indica que a medida que envejecemos, los telómetros se acortan y su integridad estructural se debilita, por lo que está asociado con el desarrollo de enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.
Los expertos siguieron de cerca la salud de 4.676 enfermeras de mediana edad durante un periodo de diez años y evaluaron el impacto de la dieta en los telómetros. Así, los investigadores hallaron una relación entre la dieta mediterránea y telómetros más largos.
Las enfermeras que consumían de manera regular pescado, fruta y aceite de oliva tenían telómetros más sanos y largos. “Para resumir, adherirse a una dieta mediterránea está muy asociado con la longitud de los telómetros, un marcador de envejecimiento biológico”, señala la investigación.

Los resultados “apoyan aún más” los beneficios de seguir una dieta mediterránea para beneficio de la salud y a fin de disfrutar de una larga vida, subrayan los expertos. Tras conocerse el estudio, la Fundación Británica del Corazón señaló que estos resultados refuerzan la recomendación de consumir una dieta sana y equilibrada, pues reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.