Fotos Juan Carlos Casas

“¡Son los libros que más rápido se leen en el mundo! En 9 segundos, 150 páginas”, informa Guido Indij, responsable de La Marca editora, pionera en la Argentina desde 2001 con estos libros que se ganaron un buen espacio en las librerías porteñas -en los exhibidores cerca de las cajas registradoras, donde se van por 9 pesos-, pero también en museos neoyorquinos como el MoMA, el Metropolitan, el Guggenheim, y en el parisiense Centro Pompidou y el madrileño Reina Sofía (6 dólares), y hasta se ofrecen on line en ciberlibrerías japonesas, por 18 dólares.

En tanto, la otra serie se llama Cine de Dedo Historia Argentina, y compila imágenes históricas de nuestro país, como el hundimiento del acorazado Graf-Spee, Benito Quinquela Martín pintando en La Boca e imágenes de Irineo Leguisamo y Carlos Gardel. 

Para Ignacio Iraola, responsable de Arty Latino, otra de las editoriales que produce estos libros en Buenos Aires, “el flipbook se redimensiona para transformarse en un medio publicitario que, por su mecanismo atractivo, también se adapta a requerimientos empresariales e institucionales, para afianzar una imagen tanto en términos de singularidad como de innovación”.

Y los tres libros editados por este sello argentino ponen en evidencia la maleabilidad del flipbook como medio: el registro histórico-político en Evita inmortal, la publicidad institucional (merchandising/ memorabilia) en el caso de Fuerza Bruta (el último espectáculo de los ex De la Guarda) o la exaltación de un momento memorable como el gol que Diego Maradona le convirtió a los ingleses en el Mundial de 1986 (El Gol del Siglo), o el golazo de Lionel Messi a el amistoso con Brasil en 2012, el éxito indudable de esta colección.