Carlos Krausemann es un hombre convencido de las bondades de la tierra, que en otros lugares no es tan roja ni tan sorprendente como en su chacra de Garupá, a 15 kilómetros de la ciudad de Posadas, donde este ingeniero agrónomo ensayó una variedad de fruta exótica que ya empieza a aportarle buenos resultados: la jabouticaba.  

Sus frutos crecen pegados al tronco de un árbol que puede alcanzar los 14 metros de altura en esta zona de Misiones. “De 12 variedades estudiadas ninguna coincide con la cultivada en mi quinta. Todos hablan de tener entre una y cuatro semillas por fruto, mientras que la variedad que cultivo yo tiene el 90 por ciento de las semillas abortadas, o sea, no tiene semillas, y el restante 10 por ciento tiene una sola semilla, que probablemente se trata de un híbrido”, cuenta Krausemann.

El fruto, de color negro o violáceo, mide entre 1,5 y 2,5 centímetros de diámetro y es de pulpa blanca, como una especie de uva morada. El fruto es muy dulce, los gajos crecen rectos y, en esta zona, los árboles son más altos que aquellos que se producen en el Sur de Misiones. “En la localidad encontré dos plantas de jabouticaba con idéntico crecimiento al que tengo, pero sólo florecían una vez al año, tenía semillas grandes y frutos menos dulces”, compara el ingeniero.

La reproducción de la jabouticaba se hace por injertos o por estacas, con hormonas de enraizamiento. En la forma de reproducir a partir de injertos la planta puede producir a los cinco años, mientras que por estacas puede llegar a producir a los dos años. Si se la planta de semilla, empieza a dar a los 13 años.

Una buena a la hora del manejo: la jabouticaba prácticamente no tiene enfermedades en Misiones. En Brasil, atacó las plantaciones un hongo –la roya- pero los ensayos de Krausemann no han presentado ninguna complicación fúngica. La planta puede dar, en condiciones ideales de producción, unos 120 kilos de fruta.

La variedad que cultiva este productor misionero es de la familia de la Mirtáceas, género Myrciaria, con dos especies: jabouticaba (con una serie de variedades) y cauliflora, con dos variedades, la sabará y la paulista, aunque algunos agregan una especie más, la trunciflora. La más cultivada es la Myrciaria cauliflora variedad sabará.

Composición química de la jabouticaba

Cada 100 gramos esta exótica fruta tiene:

43 calorías, 1 por ciento de proteínas, 13 mg de calcio, 14 mg de fósforo, 1,9 mg de hierro, 0,006 mg de vitamina B, 0,16 mg de vitamina B12, 12 mg de vitamina C.    

En qué se usa

Además de ser comido fresco, la jabouticaba se utiliza en jaleas, mermeladas y licores, aunque también le agregan un uso medicinal: el té de la fruta sirve para combatir las anginas, la película de la entrecáscara se usa para combatir el asma y también se fabrica un extracto que se utiliza como colorante de vino y vinagre, entre otros productos.