Lo primero que surge para responder el interrogante que plantea el título de esta nota es: música. Parece fácil la respuesta, pero hacer música en el mejor sentido es lo que hace el trío integrado por Eduardo Correa en piano, Samy Mielgo en guitarra y Quique Condomí en violín, con todo lo complejo que eso implica.

Aire (de Quique Condomí), que le da nombre al disco, abre el trabajo: excelso telón donde el trío (con la percusión de Facundo Guevara) corre el velo de un material instrumental compuesto por melodías propias, con canciones de grandes del cancionero popular argentino como Cuchi Leguizamón, Jorge Fandermole, Ramón Ayala, Jacinto Piedra, Cristóforo Juárez y Carlos “Negro” Aguirre y también con temas nuevos atrapados todos ellos en un espacio común: están ejecutados con una mixtura exacta entre delicadeza, raíz y excelencia.

De la chacarera a la canción, de la cueca a la zamba, de la milonga a la chacarera doble, el disco se plantea como un infinito donde a veces alcanza con el piano del maestro Eduardo Correa, no ya para interpretar un mundo sino para -directamente- crearlo. En ocasiones es el violín de Quique Condomí el que pinta con colores –con una alegre nostalgia- y a veces es la guitarra de Samy Mielgo (excelsa en La Arenosa, por ejemplo, donde la percusión de Facundo Guevara hace el resto).

Una de las cualidades mayores del disco es no ponerse por delante de ninguna canción, ir llevándolas de la mano del autor hasta los oídos sin intermedios que molesten, sin arreglos raros ni nada que desvirtúe el mérito de tocar aquello que está compuesto de la mejor forma posible y con el estilo que le es propio a este trío.

El violín puede sonar reflexivo y nostálgico para, en la misma canción, volverse alegre (como ocurre con Aire). Esa es otra de las bondades, los cambios de clima. Cada canción es un viaje en sí mismo, a veces sinuoso, otras veces más directo, pero siempre entretenido, colorido y, como los viajes, inolvidables.

Los invitados realzan las canciones. Raly Barrionuevo en Cuando, una perla de Jorge Fandermole; Laura Albarracín en Tristecita igual; el contrabajo de “Mono” Hurtado en la zamba El cielo de Buby.

Si llora el violín o canta la guitarra, si el piano transporta y la percusión golpea la tierra, si todo se combina y suena armonioso, podemos decir que los tres tipos audaces hacen música. Nada más. Y también nada menos.

 

Aire

Correa-Mielgo-Condomí

Sello: ByM Registros de Cultura

Calificación: Excelente

 

Cuándo tocan:  

Martes 9 de diciembre a las 19 en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entrada libre y gratuita