Fotos Télam

Dora y Roberto López viven en Junín. Llegaron a Mar del Plata para recibir a su hijo Marcos, que es teniente de navio. “Sentimos una gran emoción de que esta nave nacional pueda tocar un puerto tan maravilloso como el de Mar del Plata”, dijeron antes de abrazarlo fuerte al chico, que lucía emocionado.

Un cartel decía “Enzo sos el orgullo de la familia”. Lo sostenían dos adultos mayores, Juan y Mercedes, de Rawson, Chubut, quienes orgullosos saludaban desde lejos a su nieto que se encontraba en uno de los mástiles de la nave escuela. Era la foto del día a esa hora: la bandera argentina embolsada por el viento y Enzo saludando, feliz de tocar tierra.

La familia Vivas-Ayala recibió con una pancarta que decía “Sebastián felicitaciones por este logro, sos un gran orgullo y te extrañamos con el alma”. Todos ellos de Posadas, Misiones. Allá a lo lejos, Milena, Sofía y Jazmín de Mar del Plata esperaron a su papá, Pablo, con un cartel lleno de corazones y dibujos.

Pero la nota de la tarde se la llevó el beso cinematográfico entre una señorita que esperaba a su amor desde hace varios meses. Lo vio bajar y lo siguió con la mirada. Se frotaba las manos, nerviosa y los ojos le brillaban. El la miró también, fijo a los ojos y sonriente, como quien llega al único puerto que quiere llegar. Entonces sí, se besaron.

Pasado el mediodía del sábado, llegaron al puerto marplatense 300 guardiamarinas, de los cuales 100 formaban parte de su graduación y 12 eran mujeres que participaron de esta experiencia en la Fragata nacional. Fue en Mar del Plata el sábado 1 de noviembre al mediodía.

La Fragata Libertad había zarpado el 1 de febrero en un periplo por mares de Latinoamérica y durante nueve meses recorrió puertos de Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Dominicana, México, Cuba, Haití, Venezuela y Surinam.

Familiares, funcionarios, marinos, marplatenses y visitantes se sumaron a darle la bienvenida en el predio de la Base Naval, donde cantaron Juan Carlos Baglietto e Hilda Lizarazu, con el sostén musical de Lito Vitale. Baglietto le dijo a Télam que “poder ser parte de este recibimiento a un símbolo argentino y emblemático como es la Fragata Libertad, con artistas populares que estábamos como alejados de lo que tenía que ver con lo que es la fuerza militar o la fuerzas armadas, es un símbolo de acercamiento muy sano: que nos abran las puertas de un mundo que para el común de la gente estaba vedado”.

El acto contó con la presencia del jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Gastón Fernando Erice, el intendente de General Pueyrredón (Mar del Plata) Gustavo Pulti, autoridades civiles y militares, así como miembros de entidades vinculadas al quehacer naval y familiares.

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, manifestó: “Esta Fragata es uno de los cinco símbolos más importantes de la Argentina y hoy estoy aquí para darles la bienvenida a todos los guardiamarinas en nombre de nuestra presidenta y del pueblo que lucha por un país mejor”. El ministro reveló que 12 mujeres formaron parte de la tripulación de la Fragata nacional.