Por Leandro Vesco / Fuente: Télam / Fotos: Archivo Infomedia

Ya son tres los cóndores que se han hallado muertos por ingerir ovejas envenenadas, dejadas adrede por productores lanares de la zona para combatir especies dañinas a la ganadería, fundamentalmente zorros y pumas.
La confirmación del nuevo hallazgo fue brindada por la directora de Flora y Fauna Silvestre de la provincia del Chubut, Silvana Montanelli, de activa participación en el programa que se desarrolla en el norte de esta provincia y sur de Río Negro.
“Lamentablemente tengo que informar sobre este nuevo hallazgo del ejemplar de cóndor liberado ahí hace un tiempo, que fue encontrado al lado de la oveja envenenada”, lamentó Montanelli. La funcionaria explicó que las muestras tomadas del cuerpo del cóndor van camino al laboratorio del programa de la fundación “Bio Andina Argentina”, con sede central en Buenos Aires, al igual que parte de los órganos de la oveja, para ser analizados y determinar la calidad y cantidad del veneno.
La semana pasada se habían confirmado las muertes por envenenamiento de dos cóndores del programa, a los que habían bautizado como “Rayen” y “Manke”, de los cuales se recuperó un solo cadáver.
El otro no fue encontrado “pero sabemos que está muerto porque uno de los peones del campo que se encontró con los operadores que concurrieron al lugar al perderse la señal satelital, nos entregó justamente la faja de monitoreo que llevaba”.
Con el único cuerpo encontrado, las autoridades intentaron hacer los estudios de laboratorio pero fue en vano: el cuerpo estaba demasiado afectado por el paso del tiempo y las muestras no fueron aptas.  Los responsables del programa esperan que las obtenidas ahora estén mejor conservadas, sobre todo el buche del ave y los tejidos de la oveja, favorecido el trámite por el efecto del frío de estos días. De dar “positivo” la presencia del tóxico, se avanzará en una denuncia penal y administrativa ante las autoridades de los ministerios de Ambiente de ambas provincias, porque no solo se afecta la fauna sino también el medio con la distribución de ovejas con veneno en un triángulo de 250 kilómetros, con base en el norte del Chubut y vértice en la meseta de Somuncura, en Río Negro.
Los cóndores muertos formaban parte del “Programa de Conservación del Cóndor Andino de Argentina”, en cuyo marco habían sido rescatados y trasladados al aeropuerto chubutense de Trelew y de allí llevados a la zona de Sierra Pailemán para su liberación, que fue precedida por una ceremonia religiosa de comunidades originarias. La práctica de envenenar animales para utilizarlos como cebo con el objetivo de matar otras especies que perjudican a la ganadería, en este caso ovina, está muy extendida a pesar de la prohibición expresa y sin que sea de resultado efectivo, ni siquiera para el fin que se busca.
Ocurre que el puma, una de las especies que más ataca a las ovejas, no come cadáveres que están tirados sino que solo ingiere lo que mata por sus propios medios. “El puma puede eventualmente enterrar la presa, pero siempre de la que mata con sus propias habilidades por lo que nunca sería afectada por el veneno, en cambio el cóndor si, porque es carroñero y encima para las aves tiene el veneno un efecto fulminante”, explicó uno de los biólogos.
Los expertos creen que se utilizó “Furadán”, nombre comerciales del carbofurano, uno de los pesticidas de carbamato mas tóxicos que es usado preferentemente para el control de plagas de insectos. Los ganaderos de la zona sur de Río Negro y norte del Chubut, con grandes extensiones de campo pero de muy baja rentabilidad por la magra capacidad de pastura que tiene esa árida zona patagónica, aseguran que no tienen otra forma de controlar el zorro y el puma, dos especies que diezman las majadas.
Sin embargo, no se encontraron ejemplares de zorros muertos en cercanías de la ovejas envenenadas, por lo que se estima que el único perjudicado es el cóndor, que encima no es “enemigo” de otras especies porque no mata sino que come el cadáver que encuentra.