El Movimiento por la Ley Nacional de Danza, junto al coreógrafo Ricky Pashkus (director de la obra teatral “Al final del arco iris”), presentaron el resultado de las movilizaciones de 2014 a favor de la promulgación -aún pendiente- de una ley nacional de danzas que creará, en el futuro, el Sindicato de Trabajadores de la Danza, durante una conferencia.
“La tarea del artista de la danza es muy específica, el cuerpo es la principal herramienta de trabajo, no estamos hablando de computadoras ni de maquinarias que ayudan a cumplir con cierta tarea, sino del propio cuerpo, lo que imprime una mayor fragilidad a las condiciones laborales”, explica Noel Sbodio, miembro de la mesa coordinadora del Movimiento, en charla con Télam.

Sbodio, socióloga, centra su interés en los bailarines como trabajadores y detalla que, “el 29 abril se cumple un año de haber presentado la ley, que está parada en la comisión de educación y cultura del Senado, y funciona como marco y fomento, pero no queremos esperar pasivamente y aprovechamos el tiempo para organizarnos”.

“De todos modos, -continúa- la problemática laboral va por otro carril, necesitamos de un sindicato que defienda los derechos laborales de coreógrafos, bailarines y maestros, con sede, reglas de trabajo propias, y una obra social entre otras cosas”.
El imaginario cultural ubica los artistas de la danza en una suerte de nube creativa donde su tarea se cumple “por amor al arte” y en ese sentido, la profesional destaca que, “cuesta mucho ir en contra de este tipo de creencias, el desafío principal resulta la concientización de los interesados, a veces lo sindical genera desconfianza, y es cuando se vuelve más necesario tomar posición: uno es un trabajador”.

Durante el encuentro se convocó también al primer Foro argentino de danza, que se realizará el miércoles 29 de abril, fecha en que se cumple un año de la presentación legislativa, en la Facultad de Derecho (UBA), donde gente relacionada al quehacer de la danza debatirá ideas y propuestas, desde las 9. Como de trabajo con el cuerpo se trata, se realizará también una actividad física abierta al público en las escalinatas de la casa de estudios.

Para Sbodio, “limar las barreras entre los diferentes géneros de la danza es vital para que los problemas del área se visibilicen y podamos encontrar soluciones concretas para los problemas latentes”, concluye.