En 1565 Diego de Villaroel fundó uno caserío que denominó “Campos de Ibatin”, se trató del primer asentamiento en lo que luego sería la actual localidad de San Miguel de Tucumán, hace 331 años se trasladaron aquellos habitantes al sitio donde hoy está la capital de esta provincia. Para conmemorar este hecho, más de 60 pasteleros pretenden hacer una torta de 750 metros, que será la más grande del mundo.

La gastronomía es un eje rector de la vida social de Tucumán, y nada mejor que entrar al libro Guinness haciendo la torta más grande del mundo, para llevar esta pasión por la cocina al lugar más alto. Hasta hoy, la marca la tienen en Indonesia, con 561 metros. Los tucumanos quieren superar con creces esa cifra y lograr distribuir 10.000 porciones para que todos los vecinos sean parte de este festejo histórico.

“La torta se fue ensamblando de a poco y se utilizó materia prima que nos garantiza la conservación en buen estado hasta el momento de ser cortada y repartida a las personas que asistan a los festejos”, comentó a la Agencia Télam Juan Rufino, uno de los pasteleros involucrados en esta patriada.

Todo Tucumán se movilizó para llevar adelante este proyecto, un número importante de panaderías de la ciudad hornearon los bizcochuelos que se montaron en mesones en la Avenida Mate de Luna, junto al monumento al Bicentenario.

Una vez expuestos los bizcochuelos, un equipo de 60 pasteleros los ensamblaron, cubriéndolos con merengue. En la cubierta escribieron las estrofas del Himno Nacional. Se usó una tonelada de merengue, 40.000 huevos, 1350 kilos de harina, cuatro toneladas de azúcar, 500 kilos de frutas (peras, bananas, frutillas y abrillantadas) y 2000 kilos de dulce de leche. Para hacer inclusiva la torta, tiene 40 metros hecha con elementos aptos para celíacos.