Dioxitek, la fábrica que produce polvo de dióxido de uranio y cobalto-60, actualmente expulsada de Cordoba tras una larga lucha de sus habitantes, pretende instalarse en Formosa: Lo que primero se instaló, antes de la planta, es una fuerte polémica que tiene hoy por hoy dividida a Formosa.

Ricardo Charaviglio es el responsable del Proyecto NPU (Nueva Planta de Uranio). En una audiencia pública intentó explicar, con cierta dificultad, qué era el uranio y hasta llevó una roca de uranio que mostró a los formásemos. “Se transforma a la roca virgen en un concentrado comercial llamado “torta amarilla”. Este es el material que compraría Dioxitek que traería a Formosa, con la finalidad de sacar hierro, aluminio y calcio para transformarlo en uranio que tenga 99,9 por ciento de uranio”. Defendió esta producción por el alto valor energético que produciría “para dar energía a 950 mil familias al año”, dijo.

Esto opina el premio Nobel alternativo del 2004, doctor Raúl Montenegro, presidente de la Funam y profesor de Biologia Evolutiva, de la Universidad Nacional de Córdoba. “Vamos a repasar un poco qué es este asunto del uranio. Soy de Córdoba donde tenemos una mina de uranio en los Gigantes que sigue sin estar remediada. Sigue siendo tan contaminante ahora como cuando se la cerró y que en toda la lucha alrededor permitió darnos cuenta que lugar por donde pasa la CNEA es un lugar que queda mal tratado, no remediado y que continúa produciendo impactos.”

Y amplió. “El uranio es un elemento de la tabla periódica, está al final porque es uno de los elementos mas pesados. Es un elemento radiactivo. ¿Qué es esto de radioactivo o no radioactivo? Todo lo que nos rodea, nosotros mismos, este vaso, este micrófono está constituido por materiales, que en nuestro universo conocido pertenecen a dos familias: estable y no estables. Esta mesa, esta cámara de foto, estas cañerías antiguas, son materiales estables. Este vaso lo guardo y lo veo dentro de cinco años, lo voy a encontrar un poco sucio seguramente pero este vaso continúa siendo sílice. Son materiales que a medida que transcurre el tiempo, no cambian. Y son así la mayoría de los materiales con los que nos manejamos todos los días.”

Quienes se oponen a la instalación de esta plata atómica denunciaron que en el barrio Alta Córdoba dejó un pasivo ambiental de 57.000 toneladas de material radiactivo, además de dejar en el suelo, cobre, con 530 por ciento más lo admisible y molibdeno con un valor 1000 por ciento más del valor guía, según el premio Nobel alternativo del 2004, doctor Raúl Montenegro, presidente de la Funam y profesor de Biologia Evolutiva, de la Universidad Nacional de Córdoba. También vierten uranio a sus cloacas y lanzan por sus 9 chimeneas, un kilogramo de polvo de uranio por año.

Dioxitek , que pertenece a la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) en un 99 por ciento y a la provincia de Mendoza, en un 1 por ciento, ya trató de instalarse en Desempeñaderos, Rio Tercero, Embalse y San Rafael en Mendoza, tambien en La Rioja, con resultados adversos, por la firme oposición de sus autoridades y habitantes.

Ahora la polémica se traslada a Formosa. ¿Podrá una provincia con escasa organización y sin apoyo del poder político impedir la radicación de esta planta nuclear? El tiempo parece ser el único es tener la respuesta.