Fuente: Diario Rio Negro

El imponente tonel de madera, que se encuentra en la exsidrera La Victoria forma parte de la historia de la ciudad y son muchos los que quieren que se preserve como patrimonio para las generaciones futuras. La intención de construir un hotel en el predio de la exsidrera fue el motivo por lo que se había decidido su desmantelamiento.

Fue tanta la repercusión que tuvo el tema que ayer los niños de la Escuela 293 quisieron hacer un abrazo simbólico a la cuba pero tuvieron que conformarse con rodear parte del edificio donde está ubicada.

“Teníamos la intención de que los niños recorran la sidrera y conozcan la cuba porque estamos trabajando el circuito de producción de la manzana. Nos llamó el gerente para decirme que no podíamos ingresar porque la sidrera dio la orden de cerrar las puertas, debido a la gran repercusión que tomó este tema”, se lamentó la directora Mónica Gerbaldo.

“La cuba no se va, la cuba no se va”, cantaron a coro los cerca de cien chicos que participaron del abrazo simbólico. “Ojalá que la próxima vez que vengamos sea para visitarla como patrimonio histórico y cultural”, agregó la directora.

Además de los alumnos y docentes de la Escuela 293, que fueron los que alertaron sobre la intención de los dueños del predio de desarmar el tonel, funcionarios públicos cipoleños se interesaron para evitar que la estructura de madera sea trasladada a Buenos Aires.

La cuba de madera fue construida en 1967 por una familia de toneleros, oriundos de Eslovenia que hacía poco habían llegado a nuestro país. La estructura mide 6 metros de alto y pesa 25 toneladas. 23 artesanos trabajaron durante un mes para poder construirla. Cuenta con azulejos de cerámica de origen japonés que fueron colocados para hacer que luzca más vistosa.

Su construcción coincidió con el momento de mayor esplendor de la actividad frutícola en la región. La noticia del traslado del tonel se dio a conocer la semana pasada y a partir de ese momento fueron muchos los que se movilizaron para evitar que sea desmantelada y para pedir que se declare patrimonio histórico.

Entre los que decidieron involucrarse en el tema está el concejal Alejandro Goya Villagrán, que presentó un proyecto de ordenanza para que la cuba sea declarada patrimonio histórico de la ciudad ya que “fue una gran atracción tras su inauguración, a principios de los 60, años de oro para la fruticultura”, explicó. Informó que la declaración no es una decisión tan fácil ya que la Comisión de Patrimonio Histórico Arquitectónico deberá evaluar este pedido.

También, la legisladora Viviana Pereira presentó una iniciativa similar en la Legislatura rionegrina. Según informaron desde el entorno de la diputada, la propuesta fue presentada el martes en mesa de entradas y se espera que sea tratada hoy sobre tablas.

Mientras tanto, la cuba continúa en su sitio esperando que tanto esfuerzo para evitar su desmantelamiento se convierta en realidad y no sólo los cipoleños, sino todos los que lleguen a esta ciudad puedan ir a visitarla y conocer parte de la historia cipoleña.