La yerba mate fue declarada “Marca Argentina”, es símbolo de la cultura productiva y es la infusión más bebida en el país. La Ruta de la Yerba Mate estaría en condiciones de incluirse en la lista da Patrimonio Mundial de la Unesco, de prosperar una iniciativa que promueven Corrientes y Misiones, provincias que recorre la Ruta.

La Ruta de la Yerba Mate es la principal ruta alimentaria del Mercosur, comprende el norte de Corrientes y toda la provincia de Misiones, la Ruta se conecta con paisajes maravillosos, además de articular con las Cataratas de Iguazú, las Misiones Jesuíticas y diversos pueblos que tienen fuerte tradición prehispánica y algunos otros que destacan la importancia de la inmigración europea.

Los fundamentos que esgrimen las dos provincias es que la Ruta no sólo se enfoca en su parte productiva, sino que plantea un circuito cultural y gastronómico único en el mundo, por la riqueza y la diversidad pueblos y regiones por las que se traslada. La ruta atraviesa los Esteros del Iberá, los Saltos del Moconá y la Reserva Yabotí. La Yerba Mate atraviesa toda esta biodiversidad, siendo una matriz que se inserta profundamente en la identidad de quienes habitan estas tierras.

En pocas palabras la historia de la yerba mate se remonta a los guaraníes, quienes la consumían, y fueron los jesuitas quienes desarrollan los primeros cultivos organizados en sus misiones. Antes era cosechada en el monte. En el año 1645 nace la “Ruta de la Yerba Mate” que integraba a los 30 pueblos jesuíticos. Esta ruta permitió su libre circulación y su comercialización. Fue un factor determinante en el desarrollo de estas misiones. Fueron los guaraníes quienes le transmitieron a los religiosos la manera de consumirla. La yerba siempre fue venerada por sus virtudes energizantes.

Esta ruta permitió que la yerba se extendiera por el Alto Perú, Paraguay, Argentina, Uruguay, sur de Brasil y Chile. Fue tanta la importancia de la yerba que se la conoció cómo “té de los jesuitas” Los primeros libros que circularon en el virreinato del Río de la Plata fueron escritos con tinta de yerba mate. Los jesuitas fueron quienes más potenciaron las virtudes de esta planta, además de la tinta, fabricaron productos para la salud, como cremas y jabones.

En la actualidad la Ruta de la Yerba Mate invita a los turistas a recorrer establecimientos para conocer los diferentes modos de molienda y elaboración de esta infusión que está dentro del gen nacional. Misiones y Corrientes pretenden que la ceremonia del mate sea valorada en el mundo.